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  • Alexandra Quesada de Guila
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PENTECOSTÉS Y LA GENERACIÓN PROFÉTICA

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Hechos 2.   Es el nacimiento de la era de la  sobrenaturalidad  de Dios, hablo del  Espíritu Santo. Es el despertar para todo el Cuerpo de Cristo. La promesa del  Espíritu Santo se vuelve realidad para todos.   Hechos 2  es el Cumplimiento de una profecía dada al profeta Joel muchos siglos atrás. Hechos 2  es el cumplimiento también de lo que Jesús le dijo a sus discípulos.  Es la dirección profética a seguir para la Iglesia.

Los protagonistas son gente muy sencilla pero sumamente obediente a la dirección del Señor. Ciento veinte empezaron el reto. Los milagros aquí abundan, gente hablando más de un idioma, y un pescador llamado Pedro, hombre sin cultura ni estudios siendo tomado por el milagro de la sabiduría de la revelación y del don de la palabra.   Lo vemos brillar como si fuera un hombre versado, como lo fue Pablo.

Es aquí donde aparece el corazón de la vida profética de la Iglesia. El Rey en la Tierra, le estoy hablando del maravilloso  Espíritu Santo. El Cuerpo de Cristo se convierte en la vivienda del Espíritu Santo  y es aquí donde tenemos que tener completa claridad del por qué Dios asigna dentro de nosotros a Su Esencia.

Cuando Dios nos da la oportunidad de viajar por avión, leemos que debemos poner nuestro celular en “Modo de Avión” para que  así  funcione,   si no hago el cambio de nada me sirve el móvil. Usted tiene que andar: “Modo Espíritu Santo en todas las cosas de la vida.  Si es que quiere que el Espíritu Santo haga su trabajo.

Sabemos que Pablo nos exhorta a no apagar al Espíritu Santo.  Entonces, tenemos que tener total claridad en  buscar la llenura de él diariamente para que entonces funcione muy bien en nuestras vidas.

¿Y qué hace este divino y amado personaje dentro de mí?

En primera instancia me va a guiar, me va a decir todo lo que recibe de mi Señor y de mi Padre y luego me va a decir las cosas que van a venir.

“Como pueblo de Dios estoy llamado a ser guiado por el Espíritu Santo. Estoy  llamado a recibir la Voz de Dios diariamente y voz   Inmediata también. Y estoy   llamado a saber lo que va a venir”.

Medite en lo que le estoy diciendo.  Todo esto viene con el paquete de la salvación. Al igual que el profeta Samuel cuando era solo un niñito que no sabía casi nada.  Usted dice que todo esto ya lo sabe.   Le creo.  Lo que no le ha pasado,  es que no ha vivido Modo Espíritu Santo todavía.

La tarea de nosotros será aprender a escuchar una voz que  nunca te ha sido negada.  No es que Dios hasta ahora va a empezar a hablar contigo. Es que hasta ahora te empiezas a dar cuenta que te ha estado hablando, pero vivías en otra frecuencia.

Conéctate  a ese maravilloso satélite que es el Espíritu Santo en tu vida.

Vuelvo al punto de inicio: Ignoramos todo lo que el Señor les enseñó a sus discípulos  en aquellos cuarenta días.  El Señor resucitado. Ya no el Señor redentor y crucificado.   Lo cierto es que en ese momento hay sobre Pedro una capacidad sobrenatural para comprender y obedece al cumplimiento de la profecía de Joel.  Lo que Joel habló se estaba produciendo ahora en Hechos capítulo 2.

Pentecostés fue el inicio de la Iglesia apostólica.   Porque la Iglesia no es pastoral,  es Apostólica.  Las cartas no son pastorales son apostólicas.

El Señor separo a doce. Los llamó primero discípulos luego no los llamó pastores, los llamó apóstoles.   Todo aquel que está iniciando una obra y la está comandando,  está a punto de que Dios le manifieste su apostolado.    Entonces, este es el inicio de la Iglesia apostólica.  Es Vital lo que le estoy diciendo para que podamos entender la naturaleza profética de la Iglesia.

La expresión “en los postreros días “que leemos aquí, significa los días escatológicos después de que Cristo ascendió.  Aquí se da inicio el principio del final de todos los tiempos.  Desde ese mismo día se viene cumpliendo cada vez más y más la segunda venida del Señor.  Si usted me pregunta: ¿qué tiempos estamos viviendo? le diría: “si aquello  fue el principio del fin, este tiempo es el fin del fin.   Cronológicamente estamos viviendo los últimos días.

El Espíritu Santo fue entonces  derramado sin distinción de género, raza, edad, ni condición social. Fue  derramado sobre toda carne. Sobre todos. Imagínese que desde ese tiempo ya Dios pensó de una manera global, anti género, anti racista, anti elitista, anti socialista.

Sobre toda carne dijo.  Desde ese entonces ya no habría límites ni para la mujer ni para nadie, como si lo hubo de ese momento hacia atrás. Los hijos y las hijas,  las siervas y los siervos;  no más exclusiones.  No importa si estás muy joven o muy viejito, no hay exclusiones para que el Espíritu Santo se te derrame.  Desde ese entonces.

Allá usted si quiere vivir o seguir sintiéndose desamparado y excluido.  Allá  usted si se sigue apegado a la cultura de los hombres que son excluyentes.    Porque el que no es  conmigo  dijo Jesús,  desparrama.

Dios ha venido hablando sobre los niños y la juventud. Que viene un avivamiento tremendo. Las generaciones de los nacidos ya, niños y los que no han nacido aun serán los que se sienten a liderar en los puestos de mayor relevancia social.   No todo lo verá usted ni lo hará usted pero ellos sí.  Y usted antes de irse lo verá.

Tiene que empezar a profetizar que los tiempos en que se te devolvían tus hijos al mundo al  llegar a los doce años  se acabaron. Ya no más. Nunca se devolverán.

Dentro de la Iglesia del Señor que profetiza, el gemido y el lloro huirán, se acabará.

¿Tienes a toda tu casa fuera de Cristo?  Profetiza lo que está escrito: “Yo y toda mi casa te serviremos Señor”.

“Esa es la realidad que traigo a tu verdad  A mí me corresponde Señor que todos se alinean a tu Palabra, que todos produzcan, que todos sean de tu Reino,….” Y sigue profetizando.  No profetice con las palabras  del mundo ni del maligno;  use su boca para hablar solamente como escrito está.

¿Qué es lo que le toca a la comunidad profética de este tiempo?

  • Hablar las maravillas de Dios; no lo que está pasándole,  es decir que Dios está haciendo y seguirá haciendo algo maravilloso con esta nación, y suelta usted todo el argumento bíblico que tiene.  No hable mal.  Bendiga todo.   No hable como los gentiles. No hable con mezclas.
  • Si ve, entonces habla de Dios, más si no ve, habla como los naturales. La gran mayoría en la Iglesia habla tan mal,  que si Dios fuera humano se sentaría a llorar de frustración.   Hablan  conforme a lo que se ve y se siente. Y no se habla de las maravillas que Dios ha venido haciendo a voz en cuello.

¿Sabe porque no se habla a gritos las maravillas de Dios?

  • Porque la mente de muchos en la Iglesia es consumista y materialista.
  • Si no hay carro nuevo, si no hay Televisores, si no hay viajes, si no hay aumento financiero, si no hay con frecuencia ropa nueva y de marca, no ven las maravillas de Dios.

-Maravilla de Dios es tener ojos y no ser como otros, que son ciegos.    Maravillas es poder ir al baño libre, sano,  y no con una bolsa pegada a tu costado llena de excremento y orina,   maravillas es tener siempre agua en casa y no tener que vivir lleno de moscas, llenos de sed y suciedad por no tener agua siempre.  Maravillas de Dios es salir de casa a diario,  dormir todos juntos y sanos  sin tener que estar llorando a uno que te lo mataron en la calle.

Lo profético es declarar la Palabra de Dios a todas las cosas que se tienen que alinear. Pero si usted solo lo hace aquí en la iglesia y el resto de las horas del día de la semana quedan huecas y vacías,   no le servirá de nada.

Dígalo en todo momento, en todo lado, y verá si la tardanza sigue.  Le aseguro que no.

Cuando se habla del derramamiento del Espíritu la gente habla en lenguas que nunca aprendió.  Esto es un hecho sobrenatural aunque las lenguas fueran naturales.  Y vemos cómo el Espíritu Santo en Pedro anuncia que diferentes gentes entrarán en una dimensión profética.

¿Cómo es eso hermana, pregunta usted? Le digo esto porque una visión  es componente de una profecía. Un sueño también.  Y una profecía es profecía.  Cada elemento de ellos es totalmente profético.  Entonces absolutamente todo lo que el Espíritu Santo venía a hacer estaba vinculado con la acción profética.

¿Qué nos dice esto en nuestra situación actual?

Que Dios tiene una actividad de todo lo sobrenatural en la Iglesia para afectar generaciones. ¡Ejecútelo! No se quede diciendo que ya sabe y que  ya entendió. Aplíquelo. Esto estará  afectando su  fe y su mentalidad.

Yo tengo gente en todo lado donde voy dentro y fuera del país, que no tienen padres con ninguna posibilidad para darles estudio nada;  sin embargo, ellos por causa del entrenamiento que se les da, viven profetizando lo que Dios sí les dará. Si estos chicos siguen en pacto con Dios y siguen declarando esta nueva mentalidad profética;  se les va  a abrir los caminos que no están abiertos porque solo Dios abre caminos donde no los hay.

Dios va a proveer la oportunidad que no existe.  Dios va a entregar la llave de esa puerta sin abrirse.

No importa el tiempo que tenga.  Le hablo con la Palabra: Jacob huyendo se cansa, se duerme y tiene el sueño de la puerta abierta en los cielos.  Una gran escalera donde veía ángeles que subían y bajaban.  Al bandido este, Dios le muestra esto.   Dios te va a enseñar a ver a las personas como las ve Él.

Dios con toda antelación nos muestra que Él piensa en plural y no en singular. Esto significa que ya tiene en mente a tus  generaciones.  Él le dijo a Jacob, que todo lo que veía se lo daba a sus generaciones.  Dios siempre piensa en tus descendientes mucho antes que ti.

Así es que, más le vale que cambie su forma de pensar por la forma de pensar de Dios para que siempre salgamos ganando.   Jacob está allí y ve como la escalera se apoya en el suelo el en cielo. Ángeles que suben y bajan.

Eso es  encomiendas  para los que estamos en la tierra. Ellos suben con encomiendas y descienden con respuestas.

Esos ángeles son asignados a nosotros, por lo tanto  siempre estarán como un ascensor, sube y baje. Asignados están para trabajar a favor suyo.  Que tremendo esto, y todo esto fue en el Antiguo Pacto.

Solo dese una idea cómo es éste de superior.   El de nosotros es superior Iglesia.   Jesús es la Puerta por donde nosotros lo vemos y sí podemos entrar. Jacob solo pudo ver la puerta más no pudo entrar.

La Puerta vino a nosotros. Y nos hizo una invitación: “¡Entren!, en mí serán salvos y entrarán y saldrán”.  Entrar y salir significa  recibir  entrenamiento.  El entrenamiento te guía a no caer donde otros si cayeron.

Un día,  Nathaniel estaba mirando al cielo. Viene Jesús y le dice que: “Él lo miro cuando estaba sentado junto a la higuera”, y él se impresiona.   Jesús le dice: “¿solo me creíste por lo que te dije?  De ahora en adelante verás los cielos abiertos y Ángeles que bajan y suben a la Presencia del Padre”.  ¿De qué está hablando?   Le está diciendo que Él es la escalera que él es la puerta también.

Está diciéndonos que aunque estemos en la tierra, por Él podemos entrar y salir del cielo a su Presencia.  ¿Es difícil entender esto? Dile al Espíritu Santo que necesitas entender esto en tu espíritu para que te transforme la vida.

Sabes hay muchas cosas que no se te realizan por el ambiente.  Eso tiene mucho que ver.

Pongo esto por ejemplo: Estando en las Islas Canarias,  abro una bolsa de papas y olvido cerrarlas.  Al siguiente día, pienso: “ya deben estar malas, suaves, incomibles”.  Mi sorpresa fue que no. Estaban igual de  crujientes. Más tarde, me enseñan, entonces los apóstoles que me  invitaron  que  lo que vi,  depende  del ambiente de Las Islas Canarias y pasa igual con el cabello. Ocho días y está muy limpio todavía.  No hay que lavarlo más que eso, una sola vez por semana.  Todo depende por el ambiente.

Lo que le quiero decir es que usted está próximo a ingresar en otra dimensión de vida, donde todo lo que pasa afuera no te va a afectar.  Aunque vivas en el mismo lugar.  ¡Aleluya!  Todo esto no es nuevo hermanos, todo esto es eterno.

¿Cuáles fueron las primeras señales del Espíritu Santo?

En Hechos 2,   Hablaron las maravillas de Dios.  De aquí en adelante esta es tu comisión.  Tienes que hablar las maravillas de Dios sobre situaciones críticas, sobre planes improductivos, sobre sueños sin esperanza (tiene que hablar solo las maravillas de Dios).   Diga todo lo contrario a lo que le sucede y ve,  hable las maravillas de Dios de las cuales está llena la Palabra.  ¡Aleluya!

Hable solo las maravillas de Dios sobre su salud, sobre sus hijos, conyugue, ciudad, país;  no diga lo que los periodistas dicen. Déjelos a ellos hablar ese idioma.  Usted hable el idioma del cielo. No hable quejas, no hable angustias, no hable desalientos.  Hable como Dios habla en su palabra bendita.

Hable aunque todo se vea oscuro solo las maravillas de Dios porque algo sobrenatural le va a pasar.  Cuando no pasa es porque usted vive en mezclas de idiomas o porque se cansa. No se canse, hable solo las maravillas de Dios.

Ese día miles de miles fueron salvos.  Lo profético implementará la salvación en la tierra. Se manifestó también un manto de señales y de prodigios.  Lo profético es hablar como Dios habla, incrementará ese mismo manto que ya está en acción desde hace más de 2014 años.

La Iglesia siempre ha sido desde su nacimiento un organismo sobrenatural, viviendo en un espacio natural. Lo normal era ver siempre milagros no importaba cuan imposible fuera, por eso eran milagros. Y eso era el pan nuestro de cada día.

Hoy, la Iglesia debe de volver a su diseño original.  Con esto pretendo decirle dos cosas: Una; Ud. puede vivir en una dimensión de milagros siempre.  Dos: todo eso fue el diseño original,  no es que estemos inventando algo nuevo hoy día.

Ya ha estado siempre allí. Solo que se mal formó, porque los hombres alteraron el diseño divino, sacando a los apóstoles y a los profetas del diseño.  Eso ya lo vimos en la clase anterior.

Ahora,  ¿cómo va a estar  este  poder y diseño  activo y en acción,   si no es predicado, enseñado?

¿Cómo, sin gente que entrene y gente que decida entrenarse?

Para dar un diseño,    empecemos por los  tres dones  principales  que son:

  1. Don de la salvación
  2. Don de lenguas
  3. Don de profecía

I: Corintios 12 y  Romanos 12. Lo que pretendo es  que se introduzca vivir dentro de estos tres dones  primero que todo como plataforma para que profetice.

El donde salvación es el don máximo maestre de todos.   Jesucristo dice en Juan 4:   “si tú supieras quien es el don que te habla y te dice que me des de beber,….”  Este es el don de la vida eterna.  Sin este don, no existe un encendido para nuestras vidas.  Este es el don que enciende todo.  Y se debe de impartir siempre.

¿Dónde está lo nuevo hermana, yo se eso? Me diría usted.

Lo nuevo es que nunca  se imparte. Usted cuando ora, profetiza, enseña,  no imparte a la persona de nuevo, el don de salvación;  porque se ha creído  que es la oración que se hizo hace rato de aceptar a Jesús y punto. ¡Error!  Salvación es mucho más que salvación eterna del alma de uno.  Salvación es Cristo. Salvación es salud, es liberación, es prosperidad,  es un todo.

DON DE LENGUAS: El lenguaje celestial.  Cuando nacemos de nuevo, pertenecemos ya a otro Reino aunque vivamos aquí. Y en todo reino o país hay un lenguaje diferente.  Vaya siéntese con un nicaragüense y verá que los dos hablamos español, más el lenguaje es diferente. Muchas palabras se les llaman diferente dependiendo de la zona como también del país, y no es posible entenderse a menos que nos enseñen que eso es lo mismo que aquello para nosotros.

A donde le quiero llevar es que este don celestial o don de lenguas debe de estar totalmente activo en nosotros para poder ser entonces trasladados a todo lo sobrenatural.  Totalmente activo significa orar en lenguas siempre. No solo en los cultos o los seminarios,  orar siempre a toda hora,  siempre en lenguas;  por supuesto que en español;  pero ore demasiado en las lenguas del espíritu.

Cuando se ora sobretodo en lenguas no nos cansaremos de orar por lo mismo y no ver los cambios anhelados.  Sea por su familia o por cualquier motivo que sea que usted ore.

Al orar en lenguas se va aquella impotencia  de no saber que más decir porque ya se me agotó el repertorio. Cuando esto le acontezca hable en lenguas y centre su pensamiento en lenguas aunque no entienda nada.  Obligue a su mente porque para que no se distraiga.

Ejemplo:

  • Usted va pasando por allí y hay un accidente y ve a una persona tirada;  no sabe ni que decir por lo turbado que se siente;    comience a hablar en lenguas bajito.
  • Usted se levanta medio bobo en la madrugada por querer buscar de Dios, pero está más dormido que otra cosa; comience a orar en lenguas. No se trata de hacer un sacrifico madrugando, es que no fluye por estar más dormido que despierto. Comience a orar solo en lenguas.  Y verá cómo se potencia.

Cuando se sienta demasiado cansado tenga demasiado qué hacer y no puede descansar;  hable en lenguas,  y se empezará a dar cuenta del potenciador que tiene al hacerlo en el idioma celestial.   Aunque mañana lo llamen a usted como un apóstol o un apóstol de apóstoles, profeta de profetas, o lo que sea,  jamás  se dé el chance de abandonar la realidad de  ese  don.

Cuando usted hable en lenguas no lo haga solo cinco minutos  si es que va a orar una  hora.  Hágalo unos minutos y luego vaya al español, vuelva a las lenguas otros minutos y luego de nuevo al español,  porque empezará a experimentar los empujones del Espíritu Santo. Y allí es donde se cumple lo que dice Efesios 6, “de orar en todo tiempo en el Espíritu Santo”.

Cuando usted va a prepararse sea para predicar, enseñar, impartir o lo que sea ojalá nunca lo haga, sin tomar de primero un tiempo de oración. Lenguas, español, lenguas ante todo de primero.  Esto le permitirá al Espíritu Santo evidenciarse en el escenario donde usted va a estar trabajando.

El tercer don en importancia viene a ser el don de profecía.

Toda la Iglesia puede profetizar.  Lo que no debe hacer es profetizar sino sabe. Tiene que ser entrenada. Y qué importa que nunca te llamen profeta, lo que sí importa es que oigas a Dios, seas impartido y puedas impartir de ello a los demás.

Si volvemos a Hechos 2, recordamos entonces que lo que se nos presenta son las diferentes dimensiones de lo que el profeta Joel y luego Pedro ven. Dimensiones proféticas.

El que sueña, el que tiene visiones está dentro del campo profético y obviamente el que profetiza. Todo esto nos muestra el nacimiento sobrenatural de la Iglesia y les recuerdo que quienes activan lo sobrenatural a la iglesia son los profetas.  Verás gente viendo visiones a ojo abierto, otros a ojos cerrados, otros verán en imágenes mentales,  etc., etc.

Preguntas comunes saltarán a la palestra de lo profético. Por ejemplo,  ¿cómo puedo saber lo que se me dice, si no entiendo nada?  No entiende nada porque aún no ha sido entrenado.  En cuanto a los sueños igual.

¿Cómo hago, le cuento o no le cuento como lo vi a X hermanito?  Explíquele que ella no fue llamada a entregar eso a la persona que aparece en el sueño, por no estar entrenada.  El no entrenamiento es lo que hace que hagamos un mal manejo de las cosas.

Ejemplo: Supóngase que se soñó de lo más feo con el pastor y eso es suficiente para que especule de la vida del pastor.  Al no tener entrenamiento no sabrá más qué interpretar y especular. Y eso es muy peligroso. Tampoco sabrá si fue de Dios, del diablo o de su carne.  No sabe qué hacer, si decirlo y cómo hacerlo, si no decir nada.  Todo esto se evacua  con entrenamiento. Así la profecía edifica y no destruye.   Todo esto lo vamos a ir aprendiendo;  sueños, cómo interpretarlos, visiones, si son o no de Dios, cómo ver al Espíritu Santo diciéndonos dilo, o no. Di algo pero no todo.

Todos podemos profetizar siempre y cuando tengamos entrenamiento previo.  Sin el entrenamiento perdemos una parte importantísima de lo que es la profecía.

La profecía es para bendecir a la gente. La profecía es para provecho.  No es ahora mi tema, pero déjeme dejarle solo esto:    la profecía debe de edificar.

Edificar es construir. Si la profecía no te construye, cállese la boca. No hay profecías de juicio en este tiempo.  Estamos en otro tiempo bajo otro pacto.

No caiga usted en el error de los discípulos de Jesús donde dijeron que  dieron su Palabra y como no la recibieron, dijeron; “¿podemos pedir que baje fuego del cielo y los consuma, cierto Señor?   Eso era parte de otro pacto. Era en ese pacto, viable.

Hoy no va a caer fuego del cielo sobre nadie.  Este es el tiempo de la Gracia que inaugura el Señor Jesucristo.  Y es tiempo de perdón y de restauración.  Es un tiempo de dar muchas oportunidades.

La profecía es para animar.  Eso es lo que significa exhortar.   Fue el pentecostalismo quien arrojó una connotación negativa de la palabra exhortar. Si se regañaba a alguien o se le disciplinaba lo que se oía era: “Tuve que exhortarlo”.

Si usted va al significado de ello, la posición de la palabra es más positiva que negativa.  Entonces, animemos al pueblo.

Las barras de los equipos de fútbol desde sus tribunas exhortan, animan a sus jugadores.

La profecía anima.  Anima en un sentido de: “No tire la toalla, esfuércese”, saque lo mejor de usted,  yo sé que si puede lograrlo  no busque atajos, esto es para valientes, y usted lo es.  Ese tipo de ánimo.

Es el ánimo para sacar lo mejor de usted, lo presiona porque sabe el potencial que lleva dentro y debe sacarlo.  No crea que el pastor o la cualquier persona le puso el ojo. Si se lo puso lo hace con buenos fines.

La presión bien dirigida es una muy buena ayuda.  Si no se le presiona es posible que no haga nada,  así es que véalo desde este ángulo también.

Déjeme irme en reversa solo unos minutos más.

Don de lenguas de nuevo:   Si usted se atreviera a hablar en lenguas más de diez minutos,  más de veinte minutos,  usted conquistaría algo que se obtiene: diversos géneros de lenguas.

No es lo mismo que las lenguas para edificación.  Son lenguas de clamor y de gemido.  Lenguas que ni usted ni las tinieblas pueden entender. Solo el Espíritu Santo.  En el mundo espiritual tanto la música como las lenguas ministran algo.

A veces el  tono  que Dios  usa  para que asumas al hablar en lenguas;  te ministra algo. Y ministra algo a la atmosfera,  usted sigue, y va viendo cómo el tono de su voz cambia ¿le ha pasado?   Hay tonos de clamor, hay tonos de gemido, hay tonos de indignación, como de guerra,  de celo, de potencia,   que hasta su cuerpo cambia.

Le animo a entrar en esta sobrenaturalidad porque también le pasará otra cosa: Si usted lo practica vez tras vez,  cada día más y usted sabe que dentro de ese rio que fluye hay más, y más, ya no solo pescara sardinas, sino bagres, pez velas;  viene lo sobrenatural hermanos, viene,  se lo aseguro.  Algo sucede,  usted no traduce,  pero si entiende, usted sabe que entiende.

Con mi lengua estoy hablando en lenguas, más con mi mente estoy recibiendo un mensaje que está ligado a lo que estoy diciendo. Anímese a progresar.

Dentro del mover del Espíritu Santo,  él da mucho, si usted quiere mucho, de mucho;  si usted va por poco, usted decide.  Porque el Espíritu Santo nos dice que no hay límite,   más bien nos anima a ir mil codos más, y mil codos más, así están escrito.   Deje que se lo lleve no ponga resistencia. En medio de estas cosas es que nos movemos la gente profética.

Volviendo a la profecía.  Ella construye. Si usted ve o sueña con un hermano dentro de un ataúd o haciendo algo no correcto;  lo que tiene que hacer es profetizar vida, aliento, éxito, nada de deterioro para el hermano,  fuerza, y no debilidad, fe y no duda,  vida y no muerte.

Diga: “Cancelo esa muerte que vi, que lo rodea, no acepto eso de ninguna manera”. Y hable vida, eso es profetizar por lo que vio.

Muchos no entrenados corren a donde la hermana del sueño y solo imagínese cómo empieza a preocuparse la persona.  O empiezan a especular y más rápido entierran a la persona. Usaron algo muy bueno como es la profecía para arruinar y para destruir.

Otro punto que desata la profecía es la consolación.

Consolación en la Palabra de Dios no tiene nada que ver con abrazar o palmearle la espalda al hermano. Se vale porque, ¿a quién no le gusta eso verdad?  Pero el significado bíblico es otro.

Tiene que ver con tomar todo el argumento bíblico que hay para sostener  a aquella persona.  ¿Cómo lo hago entonces?  Como Dios lo hace en las profecías bíblicas.  Yo te ayudo, yo te sostengo, mírame y vuélvete a mí, viene tu recompensa, yo no desecho la obra de mis manos…, etc.

Todo eso es consuelo. No es endulzarle el oído, es hablar lo que dice la Palabra. Consuele al hermano basado en la Palabra según su necesidad.  En ningún momento Dios nos consuela diciéndonos que sigamos llorando, que sigamos débiles,  llenos de miedo; no, nunca ve eso usted de parte del Señor.

Entonces allí tenemos ya tres dones de gran importancia.

#5 II  PARTE:

PENTECOSTÉS Y LA GENERACIÓN PROFÉTICA

Mucha gente tiene reservas en cuanto a que todos puedan profetizar.  Miremos en I Corintios 14 se nos dice que todos pueden hacerlo, mas primero deben aprender. ¿Cómo nos ubicamos entonces? Veamos una base importante que viene desde el Antiguo Testamento.  Si vamos al libro de Números nos encontramos con aquel momento donde Moisés está exhausto. Él era quien en todo guiaba a su pueblo, él solo.  Allí vemos como Jetro, su suegro le da una dirección profética. Usted la conoce.

Llaman a setenta varones y Moisés transfiere el espíritu que está en él, el espíritu de la profecía. Moisés por encima de ser caudillo, guerrero, libertador;  es un profeta y así lo registra el profeta Amós. Dios le dice que le reúna los setenta y pasará del espíritu que hay en Moisés a ellos.

De lo que se trataba era que la tarea se llevara más ágil y eficaz entre todos.  Una impartición hace Dios a los setenta hombres allí reunidos. Y comienzan los setenta ancianos a profetizar. Siguieron siendo llamados en la Biblia los ancianos de Israel;  en ninguna parte se les llama profetas porque no lo eran.  Pero profetizaron y no cesaron.

Esto me dice a mí que sí podemos introducir a la congregación a que profetice, sin ser todos profetas. Pero si podrán profetizar.  Esa impartición es obra de lo sobrenatural.  Entonces verá usted a pastores profetizando, a evangelistas proféticos y así en los demás ministerios.  Esto es propósito y apertura de Dios.  No todos serán profetas, pero sí tendrán la unción para ello.

Ejemplo: En la iglesia hay una jovencita de unos 18 años que siendo entrenada por pastores proféticos y por profetas de oficio,  comenzó a pasar por X edificio, y decía: “Allí voy a trabajar yo lo creo,  allí quiero trabajar, yo lo profetizo,  de allí me van a decir que si cuando me presente”. Y así lo hacía. El asunto es que poco tiempo después mete su hoja de vida en ese lugar y precisamente de allí la llaman y allí está trabajando; tal como lo venía declarando. Esta joven viendo esto se anima mañana,  a ir por algo más grande porque sabe que Dios ya la apoyó antes.

Entonces si yo soy fiel con manejar las pequeñas cosas que se me están entregando, pues iré viendo evidencias del poder manifiesto de Dios.  Recuerde que Dios lo dice: “Si me eres fiel en lo poco,  entonces te pondré en lo mucho”.

Esto no es una manera fácil, más si es la manera poderosa a través de la cual Dios se manifiesta.  Son demasiadas las señales que se van a dar en dos bandos del mismo pueblo de Dios: 1- los que dicen sí y hacen lo que se les está impartiendo y 2- los que se rehúsan y les es difícil manejar eso con su razonamiento.   Pero verán a los que si se les evidencian las señales y verán a los que no.

Hay gente que se rehúsa porque tienen miedo a equivocarse. No los juzguemos de rebeldes.  La lluvia de la Palabra irá cayéndoles y se suavizará esa tierra. No siempre lo que decimos es tan fácil de asimilar.  Entonces, empezaremos a ver cómo en un grupo se producen las maravillas más rápido y en otros no.

Estaba un aprendiz de profeta así como usted y yo. Querían construir una casa, ya que la que tenían, que ya les quedaba muy chica. Se estaban ensanchando, pero ellos mismos tenían que hacer la casa.  El trabajo era arduo y uno de ellos estaba dándole de hachazos a un árbol para cortarlo,  de repente, se le cae el hacha, en el rio, se queda solo con el mango y grita: “¡Dios mío! ¿Qué hago?, no era mía era prestada.  El hacha no era de plástico, ni de cartón, ni de madera, era de hierro.

Se fue al puro fondo del rio. Y de feria, a un rio como el Jordán famoso por tanto sedimentos que tiene;  no hay forma de ver a dónde cayó.   Allí aparece un profeta algo más grande que los aprendices y le cuentan lo que pasó.

El hacha era prestada porque ellos no podían comprarla.  Ahora tienen una deuda, hay que pagarla.  Esos profetas entraron en un problema muy serio de recesión si no la pagaban,  era todo un caos en esa sociedad deber.  Ellos querían ensanchar el ministerio. El asunto es que el padre de esos profetas toma el mango del hacha y dicen las versiones originales más antiguas;  que el hacha salió,   flotó, se posó en la superficie. Así está escrito en el original hebreo.  No hubo que bucearla.  Llegó a la superficie donde se pudiera recuperar.  La razón grita y dice: “¡Que ridículo!  No hay leyes capaces de que el hierro flote. Montón de ilusionistas fanáticos”.

Lo que le quiero transmitir es  que no  piense  en que hay cosas imposibles de darse. Porque el mismo Dios que allí estaba  está con nosotros ahora.  Lo peor que podemos hacer es dejar el poder en el ayer o pasarlo al mañana.  Evidéncielo hoy.   El hacha emergió.

Meterse en la dimensión de lo profético es entrar en la posibilidad de que se violenten leyes naturales.  Empiece a ver y a hablarlo todo proféticamente; atrévase.

Diga: “Señor tal vez no será hoy que derribe el árbol,  pero si le voy a meter su buen hachazo”.

Piense ya de manera diferente para que vea todo lo que no ha visto hasta hoy. Tanto usted como el pueblo dejarán  de pensar que ya no le alcanza el dinero,  dejarán de anhelar que llegue rápido cada quince y treinta de mes  para que les paguen. Dejarán de pensar y creer que no se puede hacer absolutamente nada con lo que tienen.

El joven Andrés de los evangelios no pensó en no se puede,  ni en no alcanza;  solo ofreció lo que tenía.  Que de paso era ridículamente escaso para solventar una real necesidad.

Usted va a aprender a creer que es un bendito y que si tiene poquito eso no es su problema;  problema es no tener sobre lo poco la gracia de la bendición de Dios.

Todo lo que no podía hacer lo hará y se va a asustar de lo que Dios está por hacer a medida que usted avanza y no solo usted sino todo el pueblo merece tener este tipo de improntación.

Dígale a Dios: “Lo que yo necesito está en tu Mano mi Dios porque todo lo multiplicas y me multiplicas lo que tengo.  Me lo multiplicas  justo donde no hay”.

Los milagros se van a dar en el desierto. Los milagros se van a dar donde nunca hubo agua. Los milagros se van a dar donde todo es estéril. Donde usted dice: “ahora sí que no se puede es imposible no hay salida”,   Allí en su desierto está en tierra de recibir sus milagros. Tierra de milagros no tierra que llora y se queja.  Tierra que se goza de saber que lo que su Padre hizo una vez lo sigue haciendo hoy.   Corra a aplicar esto vez tras vez.

Dios está más en nuestros asuntos de lo que podemos imaginarnos.

Un profeta puede impartir el espíritu profético a líderes que a su vez lo puedan impartir a los que ellos cubren bajo su esfera de autoridad. Ellos no serán llamados profetas, más que importa eso. Lo que sí importa es que profeticen.

Por demasiadas décadas de décadas en el pentecostalismo se exacerbó  que Dios como no comparte su Gloria con nosotros, entonces se empezó a dejarle a Dios lo que no le corresponde a Él.

Estamos hablando de algo que en contexto no tiene nada que ver con lo que yo le estoy diciendo.  Dios está dispuesto y deseoso a compartir sus palabras y su gloria con nosotros. Y más aún Él quiere que lo que Él dice usted lo diga.  Pero Dios no está dándole cosas a gente que oye, pero no hace nada.

A gente que oye y comienza a hacer a ese tipo de personas sí.  Los huesos estaban secos  y era necesario así de secos hablarles palabra.  Palabras llenas del Espíritu.  Para que así se conjugaran los dos ingredientes que iban a darles vida.  Ese ejército no se convirtió en un montón de huesos ya no secos  sino en un poderoso ejército.

Por eso yo debo de hablarle a mi billetera y a mi cartera. Y decirles: “buenas noticias les doy” Porque la temporada que viene para la iglesia es temporada que va a beneficiarnos a nosotros los que creemos, a los que sabemos vivir en santidad, a los que no negociamos los valores del Reino de Dios.

A los que estamos comprometidos, a los que nos dejamos cambiar el corazón  de tal manera,  que Dios sabe que si nos pone algo en la mano  no será para nosotros solamente.

Ejemplo: Donde quiera que yo voy la gente me pone algo en las manos,  llego a diario a la iglesia solo con mi cartera y salgo llena de bolsas y cosas de comer y de cosas que me regalan.  Entonces  me digo: si sigo comiéndome todo lo que me dan, voy a rodar.  Entonces le doy chocolates a los flacos, queques, dinero para pases,  yo comparto Iglesia, porque Dios me ha llenado de todo.

Sé que Dios me manda cosas para que yo las comparta. Porque mi Padre me da de todo.  Y me sigue dando porque yo no escatimo ni lo guardo todo solo para los míos.  He venido pidiéndole a Dios: “Padre, yo quiero tierras” Y ya me la prometió.  Quiero edificar casas para regalarlas.  Quiero regalarles casas a los ministros míos. Porque son mis hijos. Y, si estoy buscando como hacerlo con mis hijos biológicos, también con mis hijos ministeriales.

No me paro en mis años, no me paro en que mis finanzas no son de oro, no me paro en lo natural;  me paro en mi Padre y en todo lo que Él me dice en su Palabra, y sé que seré como Moisés, vieja pero fuerte, vigorosa, saludable.  Todo depende de como ves, de cómo hablas, de cómo ejecutas esta Palabra, de cómo determinas creerle, de cómo te metes cada vez más y más en lo Sobrenatural.  Y verán que dejan de ser el perro flaco a lo que todo se les pega.

Vamos, rebobine y dígase a sí mismo: “esto no tiene que ver nada de nada con el manto de Gracia que Dios soltó en mi vida.  Así es que a esto, y a lo otro y a aquello, ya mismo le entrego el acta de desalojo y a partir de ese momento me mantengo como vigía en la puerta;  sale,  porque nada de esto es parte de mis sistemas ni de mi casa en el nombre de Cristo”.

Imparta lo que Dios le da.  Entre en esa dimensión.   Falta más sobre Isaías.  Quiero que me entiendan esto: es mucho mejor una impartición  que una clase.   No les digo esto solo porque ya no tengo casi tiempo. Es que es verdad.  Noten que mucho de lo que les digo no está en el papel.  Les he estado impartiendo vida, vivencias que se harán las suyas también. La lección es útil y necesaria pero llega al intelecto, las vivencias son espíritu y vida a su espíritu.

Leamos en Isaías 55: 3- 5: “Oíd  y vivirá vuestra alma”:   Dios impartiendo vida a un pueblo. Todo su pensamiento, voluntad y emociones han estado recibiendo vida de Dios.  Sus decisiones serán las correctas, y pedirá con fuerza y fe como aquella chica que dijo: “allí voy a trabajar yo”;  y así fue.

Hay gente que cuando oye una palabra que se suelta dice: eso es mío, eso es mío, y se para allí, no lo suelta y lo obtiene.  Otros oyen dicen lo mismo pero a los días la olvidan.  Nada pasará en estos, más todos en los primeros.

Lo que les digo no es solo testimonio de otros, es vivencias, y también testimonio de que he soltado palabras, las toman y pasa aquello y no en años; en meses.  Nuestro trabajo es creer,  declarar esa palabra y;  lo de Dios es hacer lo que soltó.  No se meta en el terreno de Dios. Quédese en el suyo y cumpla con lo que se está esperando de usted.

“Oíd y vivirá vuestra alma”.  Deje ya los pensamientos de ansiedad y preocupación. Esto es parte del sistema de este mundo y usted no está siendo entrenado para que sea así.  Usted tiene que vivir atrapado sin salida  en las Palabras de Dios. “¿Mi Dios pues suplirá todo lo que me falta conforme a la economía?  NO.   Conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Otro punto aquí a resaltar  es que Dios se involucra con usted por su pacto eterno. Porque en Pacto todo tiene que ir de mejor a excelencia.  Se pasan algunas temporadas de desiertos, más el desierto no es permanente.  Todo tiene que irle de mejor a mejor,  le repito;  si usted aplica la Palabra, si usted vive en cambios, no es posible bíblicamente hablando, que no le vaya de mejor a mejor.

Aprenda a no dejarse llevar por reacciones por lo que siente, por lo que se ve, por lo que no cambia.  Créale a Dios y siga declarando su pacto con Él.

Iglesia hay cosas que se deben de declarar y de pedir, mas hay otras que ya fueron dadas. Pero debo mantenerme en una posición donde se recuperan.  Sentada no en la tierra sino en lugares celestiales, en ámbitos de sobrenaturalidad.  Entonces haga posesión suya lo que le pertenece, sálgase del hijo bueno y mayor que se quedó en casa y reclame,   tome lo suyo.

Dios también derrama su manto de misericordia sobre nosotros.  La Biblia habla de cuál es ese manto de misericordia, dice claramente que es las misericordias firmes a David. Todos aquellos que son linaje de David, Dios les lanza el manto de misericordia. Le recuerdo que esto es para nosotros.

Somos linaje tanto de David como de Abraham  por causa de Jesucristo. Aquí tenemos dos derechos por causa del señor. El pacto con Abraham es que por la fe  todo  lo que está en el mundo  invisible yo lo  puedo  traer al mundo visible.

Y por el pacto con David yo estoy aquí para reinar  sobre toda circunstancia. Sobre el territorio de mi casa, sobre el territorio de mi nación, sobre todo proyecto en el cual  levante a Cristo en ese proyecto. Porque Dios prosperara todas y cada una de las cosas que  haga. Cuando usted deje solo de saber todo esto  y se le vuelva hueso con su hueso, ojos con sus ojos, nariz con nariz, boca con boca, es decir todo es parte de su ser, entonces, usted comenzará a vivir como un verdadero rey sobre la faz de la tierra.

¿Misericordias de David? David tuvo una revelación que no tuvo nadie más en su época. Sabio como los ángeles dice la Palabra. Otra misericordia es que David nunca peleó una batalla  saliendo derrotado.  Dios siempre lo honró.

¿Quiere usted pelear todas las batallas que le faltan por pelear, saliendo victoriosa de manera que se conviertan en chispas del oficio? Donde usted diga con certeza que para eso está ya que sabe que es un guerrero.

“Siempre estoy en batalla y diariamente venzo. Bendito es mi Señor. No me pueden coartar mi camino porque Dios pelea por mí.  Si es una batalla de la salud,  si es una batalla económica, si es ministerial, familiar, la que sea,  Dios siempre me da  la victoria”.

¿Misericordias a David en otra área? Fue muy, muy bendecido  económicamente.  Aun sus enemigos pactaban con él trayéndole muchas riquezas.  De cada riqueza que recibía fue guardando y guardando,  de donde levantó luego su hijo Salomón el templo, la casa a Dios.

Dios tendrá misericordia de usted en que en toda batalla le dará la victoria, tendrá también misericordia en que en todo lo que usted invierta le dará multiplicación y abundancia. Todo tiene que ver en que usted tenga el corazón de David para con su Dios que estaba dispuesto a darlo todo, todo, porque tenía su afecto en la casa de Dios.  El proyecto de Dios hoy día no es solo un edificio tan lindo o más que éste;  el proyecto de Dios hoy día es su Iglesia hecha de carne y hueso porque Dios habita en templos hechos de manos humanas y no de cemento o madera.

Su tarea es  sacarlos día  a día del infierno y de esa oscuridad espantosa. Iglesia a medida que nosotros vamos trabajando en el propósito divino todo va a mejorar. Las familias, la economía, la salud, el país, todo va a ir de mejor a mejor, porque las tinieblas están siendo vencidas y las almas rescatadas.

Iglesia estudie de nuevo la vida de David y verá todas las misericordias que Dios le dio. Sus enemigos llegaron a un punto en que ya no lo eran más,  aprendieron que no podían vencerlo a causa del Dios de él.

Dice la Palabra que si usted agrada a Dios, aun sus enemigos vivirán en paz con usted. Es decir, ellos van a tener que decir: “yo no quiero tener que ver con ese justo”.

Otro punto es la honra que él nos da.  Eso permite afectar la vida de  muchos. ¿Sabes porque?  Porque en la medida en que Dios te honra, es imposible  que te calles. Y si te callas como un perfecto egoísta,  las cosas con que Dios te bendice, serán evidentes y gritarán la Gloria de Dios.

Y la gente si usted no les dice nada, te preguntará a qué se debe que en este tiempo usted puede, lo que yo no puedo, y  logras lo que yo no logro.

Dios es quien honra y eso nos permite afectar la vida de muchos otros.  Iglesia,  viene un  evangelismo  donde usted no  tendrá que  abrir mucho la boca, solo tendrá que decir: “vengan y vean”.   Son años y años de matrimonio  cada día mejor.   Nuestros hijos crecen de  lo mejor.  Andaban torcidos y se alinearon.  Nuestra salud,  el saco quedó vacío de achaques.  Ahora estamos llenos de vida y calidad de vida.  Antes no duraba en los trabajos. Hoy, voy de un trabajo a otro, solo porque me pagan más y me ponen en lugares de importancia.

Hable esto. Háblelo y verá que se convence, y su mente y su boca serán transformadas y solo podrá hablar como Dios habla.  Cuando la gente le oiga, y le diga: “pero está loca,  ¿qué se comió?   Usted entenderá que ahora si entró en la dimensión profética porque esta solo hablando las cosas grandes que humanamente  es Imposible alcanzar. Pero que son parte del diseño de Dios para mí.

David  es un espejo.  Él recibió cada una de las cosas aquí declaradas: vida espiritual, pacto,  misericordias y fue honrado ante las naciones.  Esto le irá aconteciendo al pueblo de Dios en pacto que se va introduciendo en esta sobrenaturalidad profética.

A aplicar todo Iglesia, para así empezar a vivir dentro del poder del Señor.

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