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CAPÍTULO I

¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DIVINO DE LA FAMILIA?

El orden en que Dios actúa para transformar el mundo va de la siguiente manera:

Dios primero transforma a un individuo, el siguiente paso es transformar su familia.  En el proceso de transformar su familia la iglesia local es transformada y a ella la representan los pastores. Cuando la iglesia local es transformada puede salir para transformar una nación.

Cuando nosotros decimos que queremos ver transformada a Costa Rica, y que  la queremos ver llena del Poder y de la unción de Dios; de Su bendición; y si queremos empezar en la iglesia; empezamos mal, porque se empieza primero en el individuo.

Recordemos que nuestra visión empieza en un hombre, sigue a su familia, sigue en la iglesia local y luego entonces podemos transformar la nación.

¿Hay que esperar que Dios transforme al hombre para poder ver transformada a la familia?

¿Hay que esperar a que Dios transforme a todas las familias para ver cambiada a la Iglesia?

¿Hay que esperar a que Dios transforme a la iglesia para poder hacer algo por mi nación?

No hay tiempo que perder.  No podemos darnos ese lujo.  Sabemos como está nuestra nación.

Al empezar el año encendí el televisor para librarme de una fiesta bastante escandalosa del vecino y salió un avance noticioso; setenta muertes en diciembre; pero no fue por accidentes sino por homicidios.  Y se me clavó en el corazón una espina, porque ya eso no es un espiritu de imprudencia lo que está cobrando las vidas de los costarricenses sino un espiritu más fuerte, un principado de homicidio.  No podemos permitir que nuestro país siga así, pero, ¿qué oportunidad tiene nuestro país si como individuos nosotros no somos responsables de dejar al Espíritu de Dios obrar?

¿Cómo espero yo que mi familia camine bien, que tenga un buen futuro, que tenga un buen final, que mis generaciones sean sanadas; sino comienza esa obra en mi vida?

Este es el orden: Dios trabaja el hombre, familia, iglesia local, nación y mundo.

Haga su aporte.

¿Cuál es el propósito de una familia desde un punto de vista Divino?

Dios hizo la familia, fue una idea de Dios.  Así que Él tiene un propósito para la familia.  Yo no sé si usted tiene un propósito para su familia, pero el suyo no cuenta; el que cuenta es el propósito de Dios.

Nuestras vidas han sido cedidas a Dios, por sabiduría, porque entendemos que Él nos compró a precio de sangre que no somos dueños de nuestra vida sino de Él.  Que ahora le pertenecemos.

¿Para qué existe una familia?

Para que usted empiece a darle forma.

  1. Una familia existe para ser un centro de comunión y amistad con Dios. Desde que existe una familia, ella debe de fomentar la comunión con Dios. Cada familia debe de manifestar su pertenencia a Dios.  Y dentro de la familia no debe de haber ningún miembro que ignore que le pertenece a Dios y que El es el dueño de esa familia.

Esta es la posición de Dios y no hay una que le supere.

  1. Nuestra familia existe para establecer el carácter de Dios en cada persona. Cuando nosotros empezamos a vivir con Dios, el carácter de Dios tiene que mostrarse en nuestra vida.

Cuando esto sucede entonces ese carácter de Dios está presente en la tierra y empieza a actuar en su beneficio.

  1. Una familia existe para ordenar y hacer funcionar a las personas de la familia en ministerios. Si el hombre le pertenece a Dios y las familias le pertenecen también, todos sus miembros son para el servicio de Dios. De tal manera que desde que iniciamos una familia, debe de ser un lugar donde Dios les revele qué es lo que El quiere hacer con cada uno de los miembros, a qué quiere que ellos se dediquen, y fomentar y señalar ese curso dentro de la familia.
  2. Una familia existe para reproducción natural pero también para reproducción espiritual. Una familia tiene relación con otros y ella le va a servir para compartir el mensaje del amor de Dios y la necesidad que tienen todos los seres humanos de amar a Dios.

De tal manera que cuando nosotros compartimos con gente en nuestra familia que es visita, que es compañero de trabajo o de nuestros hijos, ellos están allí y han sido traídos para que usted les deje conocer el amor de Dios y la necesidad que tienen ellos de conocer acerca de ese amor.  Entonces es un centro de evangelismo y conversión también nuestra familia.

  1. La familia existe, para que habiendo integrado a Dios en su vida, como el centro de la vida familiar, todas las situaciones que vienen a golpear a la familia o que vienen a querer a hacer presa de la familia, sean tomadas bajo dominio y señorío de los miembros de la familia y haya victoria.

Como ninguna de estas cosas se cumple en la vida de la familia contemporánea cristiana, entonces la familia está en bancarrota espiritual, emocional, económica y moral.

Pero hoy, usted está recibiendo un mensaje importante que necesita.  Si usted acaba de empezar una familia o está a medio crear de una familia, es tiempo de que tome estos cinco propósitos esenciales para los cuales Dios levantó a la familia.

¿Qué sucede si en este mundo de opciones, yo decido que esta no es mi opción y decido que voy a hacer lo que a mi me parece, porque pienso cosas buenas para mi familia y no lo que Dios piensa?

No hay modo de que una familia tenga prosperidad plena, satisfacción y vida, independientemente del designio o el diseño de Dios para ella. Y esa es hoy una enseñanza y para nosotros también una sentencia.

Recapitulo,

  1. La familia existe para ser un centro de comunión y amistad con Dios; nadie tiene que venir a conocer a Dios en la iglesia. Dios tiene que ser conocido por nuestros hijos en la casa.  El primer pastor debe de ser el papá.  Y si tratamos con una familia que lamentablemente no tiene papá, la cabeza de hogar debe de ser el primer pastor de sus hijos.

Usted ha sido encomendado a una misión y esa misión sino no alcanza al mundo, al menos debe de alcanzar a sus hijos.  Y usted es responsable de que sus hijos conozcan a Dios.

Nosotros podemos salir y evangelizar y presentarle a Dios a la gente, y ellos pueden decir: “No muchas gracias, yo no, no por ahora”; pero por lo menos les dimos a conocer que existe un Cristo que le quiere salvar y el que el amor de Dios era para ellos y que hay una condenación, un infierno al que ellos irán irremediablemente sino toman ese camino, porque no hay dos caminos, sino uno solo.

Pero en nuestra casa debemos de predicar diario, con nuestro ejemplo de amor por Dios, con ejemplo de obediencia a Dios, con nuestro ejemplo de devoción por la Palabra, así debemos de predicar diario.

Hay una manera de predicar sin predicar pero que  es más

elocuente que cualquier predicación y es el ver a una persona; mañana, tarde, noche y que pasen los días, los meses y los años,  amando a Dios delante de todos en su familia, ver que ella le obedece a Dios delante de su familia y ha establecido un estilo de vida en su hogar de tal forma que la gente que vive en esa casa no tenga manera de confundirse.  Que en esa casa se levante el estandarte de pertenencia y de permanencia de Dios en el corazón de ellos.

  1. Para establecer el carácter de Dios, no se puede seguir existiendo como un cristiano nominal, sino como un cristiano que manifiesta por frutos que se ha ido convirtiendo en una copia del mismo Señor, eso es emular, imitar el carácter de Cristo, permitir que se forme en nosotros.
  2. La familia existe para que puedan determinarse como al principio fue en la Biblia; (Y el patrón es tan bueno que todavía El no lo ha cambiado) ¿qué dice Dios que mis hijos deben hacer en esta vida?, ¿qué dice Dios de cuál es la misión que debe cumplir en esta vida? Y una vez que yo indago en Dios, y que El me lo revela, yo debo de comunicarlo y debo de estar regando esa semilla que estoy plantando de entendimiento y revelación en el corazón de mis hijos.
  3. Para reproducción natural y espiritual, nuestros hijos deben crecer sabiendo que somos afortunados porque tenemos al Dios verdadero, deben de crecer sabiendo que aunque el mundo sea una mayoría de espaldas a Dios; nosotros no somos los que estamos en desventaja, que en este caso único; somos una minoría que está en victoria.

Y a ellos hay que fomentarles dentro de la casa, la necesidad que tienen todos sus amigos, compañeros, maestros y toda la gente con la que ellos se relacionan en la tierra, de tener al Dios que en esa familia se profesa.  E inyectar en ese tiempo de frescura y crecimiento esa misión de dar a conocer a otros, la necesidad de que tengan lo que nosotros no tenemos.

Pero tenemos una iglesia muy diferente, una iglesia que quiere tener lo que aquellos tienen; en el plan de Dios fue a la inversa, el pueblo de Dios vivía orgulloso de que era la única nación que le pertenecía a Dios.  Ellos tenían un sentido de privilegio de que el Dios verdadero solamente con ellos hablaba, y nosotros tenemos que inculcar eso en nuestra casa; que no somos nosotros los pobrecitos, que no podemos participar en una serie de cosas; sino que somos nosotros los privilegiados que hemos sido escogidos y seleccionados.  Hay mucha gente que le gusta ser escogido y sentirse orgulloso de ser seleccionado, mucha gente, menos la iglesia del Señor.

A veces parece que la escogencia que Dios hizo de nosotros, esa selección de la que nos hizo objeto y blanco, fuera como una sentencia y un castigo, y las personas se repiten una y otra vez: “Si tan solo no hubiera conocido a Cristo, no estaría obligado a guardar una serie de cosas que no quiero guardar”.  Ese es el cristianismo de hoy, por esa razón se ha filtrado y se ha salido el poder.  Por esa razón el grado en que Dios responde a nuestras necesidades es mínimo.

En la medida en que nosotros nos envolvemos en un compromiso con Dios y hacemos que la gente que es de nuestra casa se envuelva en ese compromiso, y somos radicales en caminar con Dios y no tenemos esa vida de mezcla; en esa medida el Poder de Dios, la provisión de Dios, la respuesta de Dios; la bendición de Dios vendrá.

Yo no le estoy hablando solamente de pecado o participación mundana en cosas que usted cree y piensa que no es malo.  Le estoy hablando de participación con duda a la Palabra, de participación con desobediencia a lo  que La Palabra dice que debemos de observar y obedecer; de participación de incredulidad y temores, angustias, como participa la gente que no tiene a Dios; pero nosotros tenemos a Dios.

Son cinco propósitos:

  1. Tomar dominio sobre todo lo natural y espiritual que quiere golpear la vida de nuestra familia.

Las familias vienen para ser ayudadas en la iglesia del Señor y está bien, pero debimos haber empezado diferente.

Las familias deberían de ser un recurso que le agregue poder a la iglesia.  Las familias deberían de venir como un recurso de fe a causa de lo que han podido vencer, como un recurso de autoridad, dándole valor agregado a la iglesia local.

¿Cómo podemos nosotros ver sanada a la iglesia en lo práctico, cuando no vemos sanadas las familias que la componen?

¿Cuál es la esperanza que tienen las familias que componen la iglesia de verse sanadas, si los individuos que la integran no son sanos?

Devolvámonos al orden original y lógico.  Es más fácil empezar por uno que empezar por una nación.  Si el cambio en este año empieza en usted, si el carácter en este año se manifiesta en usted.  Si usted cumple con la tarea de bañar con el manto de todo lo que se encuentra en usted, su casa; la iglesia del Señor recibirá aguas de santidad, aguas de dedicación, aguas de obediencia, aguas de consagración, aguas de justicia y aguas de rectitud; tendremos entonces un equipo debidamente preparado para ser de ayuda a esta nación linda donde el Señor nos ha permitido crecer y cumplir nuestra misión en nuestra tierra.

Hay cosas muy espirituales que Dios quiere que se produzcan en la familia, pero tenemos otra mentalidad de que todo lo muy espiritual debe de acontecer en la iglesia. Y si vamos muy allá tenemos esa mentalidad de que todo lo muy espiritual debe de acontecer en el altar de la iglesia o en los que trabajan en el altar. No, lo muy espiritual debe de acontecer en tu corazón.  El problema político, el problema de corrupción e inmoralidad que hay en el mundo, es un problema del corazón del hombre, y cuando sumamos un corazón podrido, con otro podrido y otro más; el resultado es,  toda esta corrupción en la cual nosotros vivimos.

En Deuteronomio 6:6, Dios nos dice a dónde es que tiene que empezar la semilla de la restauración.

Y Deuteronomio 6 se lo voy a dejar a usted para que si le interesa ver la Gloria de Dios en su vida y en su casa; que usted lo lea luego.

Y usted medite en esas palabras porque lo primero en el verso 6, “Estas palabras que yo te mando”, ¿cuáles son?, que ponga a Dios en primer lugar en su vida, que ame a Dios por encima de todo en su vida.

Ese es el pecado más grande que la iglesia tiene.

Es que no tiene a Dios en primer lugar en su vida.

Dios no está en primer lugar en su agenda de vida, y El dice: “Estas palabras que te mando: que me pongas a mí en primer lugar en tu vida, estas quiero que las guardes en tu corazón” y como están en su corazón que es la fuerza motriz del hombre, entonces repítalas a los hijos.

Si las palabras que el Señor le mandó a Moisés no estaban en el corazón, él no tenía autoridad moral ni espiritual para soltar esas palabras.

Primeramente son las cabezas de la casa, tiene que estar esto en el corazón, Dios tiene que estar en primer lugar en nuestra vida.  Dios en primer lugar con su Palabra, las cosas se hace según la Palabra; vivimos, nos vestimos, nos divertimos, trabajamos, elegimos, decidimos de acuerdo a su Palabra.  No hay otra opción para nosotros, su Palabra es nuestra ley.

Cuando eso está en el corazón del jefe de hogar, entonces esto tiene que ser impartido a los hijos y cuando hace esto, no debe de ser una mención ocasional, sino que tiene que ser una operación como la de la gota de agua, que termina por atravesar aun el duro concreto.

Él dice: “Estas palabras las vas a repetir desde tu corazón”, a repetir a sus hijos, en todo momento, mientras hacen lo que sea, en las horas pasivas, en las horas de mayor trajín, en todo momento, mientras va, mientras descansa, va a repetir estas palabras a sus hijos.

Entonces mis hermanos, es necesario que empecemos ahí.

Que empecemos a repetir lo que en nuestro corazón está, lo que en nuestro corazón sentimos por Dios.  Nosotros somos personas claves como padres para sanar nuestra casa.

No deje de repetir lo que está en su corazón, y si no se encuentra ahí, asúmalo para que tenga esperanza su familia.

Dios no puede estar debajo de su esposo, Dios no puede estar debajo de su economía permanente, Él no puede estar debajo de la armonía familiar, de Dios depende su armonía familiar perdurable, de Él depende la salud y el porvenir de ellos.  Por eso no se puede poner nada por encima de Él.

Con Dios el amor dura por siempre, sin Dios el amor que siente por alguien se acaba.

Repita las palabras desde su corazón.  Revise su corazón, jefe de hogar; para saber qué hay ahí, porque a veces nuestra boca está callada porque Dios no reina en nuestro corazón.

En el versículo 7 dice: “y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes” y versículo 8: “tienes que decorar tu casa, atando señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos”

Sus acciones tienen que hablar de lo que dice la Palabra.

La gente tiene que saber que su mentalidad es cristiana, que tienen su origen en que usted ejecuta las ideas de Dios y las obedece.

Versículo 9 dice: “… y las escribirás en los postes de tu casa”

¿Para qué son los postes?

Son para sostener la casa.  Lo que sostiene su casa no es su dinero, varón;  ni es cómo la mujer hace de buena réferi entre los hijos y el papá,  lo que sostiene su casa no es cuánto se ama la pareja, lo que sostiene la casa es la Palabra de Dios.  Por eso póngala en los postes para que la casa se sostenga, porque si lo pone en cualquier otra cosa, su casa se le va a caer.

Si no quiere que se le derrumbe la vida, edifique con la Palabra de Dios, háblele a su carne día y noche y repítale la Palabra de Dios.

Cuide que su carne sepa a quién se le rinde culto en ese cuerpo.

Ahora observe lo que viene para usted; ciudades grandes, casas grandes, cosas buenas que usted no ha edificado, ni ha sembrado, Dios las tiene porque Él es justo.

Hay dos caras de la justicia,  hay que tener cuidado si la va a pedir:

1- Recompensa para el que hace bien y,

2- Juicio sobre lo que está usted haciendo mal hecho.

¿Qué está usted haciendo mal?

Yo quiero su justicia, que él vea lo que estoy haciendo mal y lo consuma si no rectifico el camino. Que Él me lo revele y me dé la oportunidad de rectificarlo. Y esa revelación va a venir en oración, adoración y escuchando Su Palabra.

Usted no va a estar toda su vida escuchando que no se debe de ser orgulloso, ni ególatra, ni que se debe de vivir para uno mismo solamente en la vida, ni que la Palabra le entre por un oído y le salga por el otro.

Va a llegar un día de la justicia, donde usted va a recibir la recompensa propia de no haber oído y no haber rectificado su camino, porque Dios es justo.  Dios resiste al soberbio.  Para Dios un soberbio es uno que oye, y es como si no oyera y sigue haciendo lo que quiere.  Pero da gracia, ayuda al que es humilde.  Al que le pide ayuda y desea cambiar verdaderamente.

Así que en este año, pongamos en nuestro corazón el hacer lo que Dios dice.

Versículo 11: “…y casas llenas de todo bien, que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que no plantaste, y luego que comas te sacies”

Dios quiere que usted coma y se sacie.

¿Sabe por qué Dios nos tiene en disciplina? Porque sino no se quiebran los patrones del enemigo con los que hemos vivido.

Por esa razón, usted no hizo otra cosa más que montarse en los caballitos del año anterior, como que en usted nada de la verdad de Dios ha quedado.

La vida del pueblo de Dios tiene que ir cambiando.  Solo una cosa no cambia y es la obediencia a su Palabra, ella es la que lo cambia a usted.

Por favor, repita del versículo 11 en adelante:

“Dios tiene casas llenas de todo bien, que yo no llené, cisternas cavadas que yo no cavé, viñas y olivares que yo no planté, y quiere que yo coma y que yo me sacie. Pero que cuando yo coma y me sacie, Él me dice; cuídate de no olvidarte de Jehová que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. A Jehová tu Dios temerás y a Él solo servirás y por su nombre jurarás”

Léalo todo con tiempo, aquí no hay posibilidad de confusión.

No es venir a la iglesia, es dejar que la iglesia trabaje en nosotros.  Que nos transforme, es vivir la Palabra no es saberla.

Es obedecerla no es venir a oírla.  Si usted la oyó hizo la mitad.

Nadie en la mañana se sirve una taza de café y luego se va a trabajar. No, se la sirve y luego de esto se la toma.

Pero con la Palabra de Dios, la oímos y no la ponemos por obra.  Esto tiene en ruina su bolsa, por eso tiene unas deudas de años arrastrando y hoy no puede sonreír a fin de año.

Usted necesita a Dios en su vida para escuchar que no lo haga,  necesita a Dios para que lo dirija.

Usted necesita a Dios en su vida para escuchar que El le diga qué hacer y qué no.

El hombre fue hecho por Dios.

Así como todos los vehículos están ahí y usted los conduce a donde quiera, pero todos ellos tienen un volante; así usted es un vehículo que Dios hizo y el volante es Dios.

Necesita devolverle esa parte al Señor.

Dígale al señor que lo dirija, que lo guíe, que le muestre cuánto tiempo más se verá usted en ese desierto.  Y si va a seguir en ese desierto, que El le diga, qué cosas usted va a producir en él.

Ningún tiempo en el Señor es estéril.

Cambie de vida y le va a cambiar la vida.

No es lo que usted está haciendo o lo que dejó de hacer.

Es una vida entera entregada a Dios.

Mucha gente que viene a la iglesia no roba, pero usa mal sus finanzas y no quiere usar su Biblia para poner en orden sus finanzas, porque no quiere encontrar que diga ahí que no le deba a nadie nada.

Vaya a la Palabra y haga lo que en ella dice, obedézcale a Dios y lo va a sacar de deudas.

Acuérdese que eran más las deudas espirituales que ya el Señor le curó, que las deudas económicas que usted tiene.  Tenga confianza en el Señor, con humildad y mansedumbre, camine con El en obediencia y cuando sienta que desespera porque no ha salido de sus cabezonadas que le dejaron debiendo millones; usted dígale: “Dame fuerza para llegar hasta el final, sácame de esto, no me dejes morir así endeudado, en esta condición.  Ayúdame Señor, a no perder el ánimo y a mantener mi cordura en el sentido de que tú no me metiste en este lío, fui yo solo por no tenerte a ti.  Ahora te tengo, mi situación es favorable, porque por lo menos no saldré solo, tendré a alguien que me saque de esta situación.  Dame fuerzas para poder vivir así.”

Y usted se verá afuera y se verá cambiado.

Israel adoraba todo lo que se movía, y Dios les había dicho que no adoraran dioses fuera de Él.  Y veían lo que fuera y lo adoraban, fue su pecado reiterativo; hasta que Dios los agarró, los metió setenta años en Babilonia, los puso ahí cautivos, después de ahí, nunca más ellos adoraron ni adoran una imagen.

Dios trató con ellos de tal manera, que aprendieron que eso nunca más se haría.

Dios necesita seguir tratándonos.

Hasta que Él se asegure que cuando nos saque de ese horno de fuego en el que nos metió, digamos: “Nunca más Señor, nunca más una deuda, nunca más esa palabra, nunca más esa maldición, ni ese acto de orgullo y arrogancia, ni esa temeridad, nunca más tentar a Dios”.

No se puede invalidar su Palabra.

Este año usted debe de caminar recto.

Que el manto de justicia sea puesto sobre nuestras vidas hermanos, y que nos señale el Señor donde tiene que venir juicio y destrucción, para que nosotros empecemos una nueva construcción en áreas de nuestra vida que no se van a salvar, hasta este momento.

Hágase cargo de su familia este año. Tenga una participación activa en la transformación y la visitación de su familia.  Empiece por usted.  Y vamos a ver vidas restauradas en nuestra familia en este año.

La generación de Caín se perdió, y Caín significa: “Ligado a mi propósito”

Yo me puedo llamar Ligado a su Propósito y me puedo perder. Fue la generación de Caín la que decidió hacer una torre viniera un diluvio más.  Pero los descendientes de Set el hermano de Abel, el que sustituyó a Abel en su lugar cuando Caín le mató, ellos se quedaron labrando la tierra y esperando en Dios.

Usted tiene en este momento la opción de vivir como quiera, usted tiene un nombre sobre su vida.  Usted es un Ligado a Su Propósito, pero usted puede vivir como usted quiera.

Usted puede pensar que siendo fiel todavía padece y que Dios no le ha resuelto muchas cosas, o puede decir como la generación de Set, “Yo voy a seguir labrando la tierra y esperando en Dios”, labre su tierra, deje que la Palabra rompa el endurecimiento de su tierra para que penetre la semilla de la promesa de Dios.  Esto fue lo que Dios mandó a Adán a hacer, y usted es una generación del segundo Adán.  El mandato está vigente, labra la tierra, fructifica y multiplícate.

Lo que Dios hace en su vida, que sea tan profundo, que pueda ser impartido a sus hijos, a su familia, a la iglesia y que esta pueda inyectar al mundo de todo este bien.

¿Qué será la familia cristiana en esta vida?

¿Una familia que fortalece o una familia que la debilita y que desluce en esta tierra la eficacia del nombre de Jesucristo?

Le puedo adular, pero yo tengo una encomienda de Dios que es confrontarlo para asegurarle que usted entrará en la cuidad que no construyó, que comerá de la vid que no plantó y que usted habitará en la casa que no edificó, porque otro lo hará por usted y se lo pondrá en escritura para que lo goce.

CAPÍTULO II

¿EN QUÉ CONSISTE LA RESTAURACIÓN DE LA FAMILIA?

No podemos iniciar un tema de restauración de algo, sin saber el significado de restauración:

Restauración significa:

  • Poner en vigencia
  • Activar algo que quedó inactivo
  • Volver a dejar algo como estaba al principio.
  • Volver a poner las cosas en su funcionamiento perfecto.

Cuando nosotros vinimos a Jesucristo, empezó un proceso de restauración en nuestras vidas, que se inició de una manera inmediata cuando a través de la fe aceptamos a Cristo como Señor de nuestras vidas.

En ese mismo momento dejamos de ser pecadores y nos convertimos en justos por la Justicia de Dios.  A partir de ese mismo momento, el Espíritu Santo vino a morar en nuestras vidas, y así inició una vida que ya no caminaba a la deriva; sino una vida que tenía ahora a alguien sabio que nos dirigía hacia puerto seguro. De ahí en adelante se nos dio la Palabra de Dios como ley, y teníamos que obedecer solo la Palabra de Dios.  Y esta nos iba a dictar el estilo de vida de las nuevas criaturas que nosotros seríamos.

¿Es usted salvo?

¿Tiene el Espíritu Santo viviendo dentro?

¿Ya usted no es un pecador?

¿Es usted ahora un justo?

¿Vive por la Palabra?

¿Deja que la Palabra le marque el estilo de vida que usted debe vivir?

Si su respuesta fue sí y sus acciones le respaldan, usted está en franco proceso de restauración.

La restauración tiene una parte fea para los que estábamos acostumbrados a andar torcidos; no hay cosa más terrible que uno ande gibado por años y de repente le digan: “Enderécese”, ya usted está acostumbrado a andar así, entonces es un problema enderezarse, y se le olvida y se vuelve a gibar; y le vuelven a decir. Y a uno le molesta, porque ya la forma que uno tiene es así, y lo que le están pidiendo a uno es que tome la postura correcta, pero es que tiene que restaurar la postura.

Al principio, todo esto es difícil. Porque ninguno de nosotros era recto.  Todos nos creíamos buenos, pero ninguno estaba bien con Dios. Entonces cuando la Palabra empieza a decirnos que: “Enderece eso”, a nosotros nos resulta eso duro, a veces tedioso, a veces lo recibimos con una mala actitud inclusive y esa es la parte difícil; ¿sabe cómo se llama? Corrección o disciplina.

La disciplina a través del tiempo, nos da la perfección.

Llega un momento mi hermano, en que aquella postura suya se quiebra y usted empieza a sentirse mejor enderezado.  Se quebró por la disciplina aquello que necesitaba corrección, ahora usted está restaurado.  Por lo menos en eso tiene correcta postura.

¿Por qué le estoy explicando esto?

La buena parte de la restauración, aunque cincuenta por ciento es disciplina, y el otro cincuenta por ciento es restitución de lo que usted perdió por haber perdido su postura correcta.  Si usted no ha llegado todavía al cincuenta por ciento de disciplina; siga, no se devuelva, no se estanque, siempre delante de usted va a estar su mejor tiempo.

Horrible es cuando lo llevan a uno; yo no he tenido esa situación; pero si vi a mi mamá de cerca; tener que ir a rehabilitación y al ir allí, en donde usted no puede hacer algo, se lo hacen, pero con su cuerpo, y usted sufre, la gente llora ahí, por eso se llama rehabilitación.  Usted puede estar ahí pensando que eso no es rehabilitar sino una tortura por tanto dolor padecido.

Llega un día en que se quiebra la inhabilidad que usted tenía, por la disciplina, por la rehabilitación. Y entonces usted se da cuenta que ya puede hacer lo que no podía y se da cuenta que volvió a la normalidad.

Hermanos, disciplina no es fácil, pero sin darse cuenta mientras usted está viviendo eso que no es fácil, todo su ser se va acostumbrando a eso.  No le dan reportes diarios de que ya puede un poco más, de que ya va más suave, eso sucede de un momento a otro que se da cuenta que sufrió un avance.   Donde usted ya se siente mejor con la postura de rectitud que con la postura de jorobado.  Ya no quiere ver a la tierra, ahora usted quiere ver al frente y con optimismo.  Cuando la disciplina ha logrado la perfección,  es decir cuando ya restaura al lugar donde tenía que haber estado, a partir de ese momento usted empieza a tener retribución.

Dios se encarga de darle a usted de una manera en proceso paulatina,  de irle dando todo aquello que a usted le correspondía, pero que en ese tiempo usted  no lo podía tener todavía porque estaba apenas pasando por el proceso de la disciplina.

Restauración es dos partes:

  • Disciplina, para ir armándonos en una posición que nos agrade, ya después usted no quiere volver a lo de antes, ni reaccionar como antes, y por mas que se esfuerza, ya después usted no cree lo mismo que creía antes. Todo va cambiando, gracias a la disciplina.
  • Restitución, de muchísimas cosas que usted no se imagina que eran suyas, pero que nunca ha gozado de ellas.

La restauración siempre nos va a llevar a la prosperidad, por esa razón a veces no tenemos una lesión en la espalda, en la mano o en la pierna, sino que la lesión está en nuestra conexión con el dinero.  La forma en que queremos el dinero, la motivación con la que lo buscamos, la forma en que nos apoyamos en él,  la forma en que lo guardamos, la forma en que  lo gastamos.  Mientras todo esto esté lesionado, Dios no le puede prosperar.

El primer vestigio de que la prosperidad va a venir en un momento dado a su vida, va a estar justamente en que usted entre en una nueva manera, esa nueva manera de pensar en el dinero, de motivarse con respecto a cómo ganar el dinero, de gastar y de usar el dinero, usted la va a extraer de La Sagrada Escritura.

Esas pequeñas victorias van a ir dándole a usted una  calidad de vida.  Cuando Dios vea que usted ya aprendió a no endeudarse, que aprendió a desarrollar un músculo que se llama resistencia de compra, usted va a ser dueño de su voluntad y de su dinero.

Pero a veces mi hermano, todo el dinero que usted tiene, le pertenece a los vendedores que le puedan ofrecer cosas bonitas, y aunque usted diga que el dinero es suyo, los compradores lo seducen y usted termina entregándolo y se quedó sin nada.

Cuando el Señor vea que usted aprendió a vivir por esos principios bíblicos, ahí es donde Él si podrá darle dinero, porque ya sabrá usarlo.

¿No es eso lo que usted hace con sus hijos?

Cuando usted tiene un hijo que no sabe usar el dinero, usted le va a dar bien poco, porque usted sabe que si lo desperdicia, no va a ser tanto.  Lo mismo Dios va a hacer con usted.

Ahora, si el dinero se convierte en usted en algo que es lo más importante de su vida, va a reñir con Dios, y el Dios de nosotros es celoso, entonces usted no va a ver el dinero ni en pintura.

Porque Dios va a decir: “O yo o el dios Mamón en el corazón de mi hijo”  Pero cuando usted aprende que Dios es más provisión que el dinero que usted tiene y que Dios está por encima del dinero, entonces Él sí se lo dará.  Porque el dinero es necesario.  Nosotros necesitamos dinero.  Usted tiene a Dios, pero usted necesita dinero.  Y Él quiere enseñarle a su pueblo a usar el dinero.

Cuando nos enseña y ve que usted y yo fuimos buenos discípulos entonces nos prospera económicamente.

Llevemos a la prosperidad al campo de la familia.

Ya hablamos de los que significa restauración, ahora hablemos de lo que significa prosperidad.

Prosperidad en términos de familia, equivale a integración, armonía, paz, servicio y ayuda mutua.  Todo este tipo de cualidades que llega a desarrollar una familia, hacen de su casa un hogar.

Un hogar no lo hace la refrigeradora nueva ni la alfombra persa.

“Todo lo que usted necesita para su hogar lo tenemos en tal tienda”; no, usted puede conseguir todo eso para amueblar una casa, pero no conseguirá con todo lo que usted pueda poner en la casa,  hacer un hogar.

Un hogar es el lugar donde está la familia.  Un hogar es el lugar donde la familia convive.  Un hogar es donde la familia se ayuda mutuamente.  Un hogar es un lugar donde habitan personas que van creciendo juntas.  No se tiene un hijo y al mes ya se es un gran  padre.  Claro que son padres, pero no buenos padres.

Buenos padres se hacen a medida que van conviviendo con los hijos y van aprendiendo cómo tratarlos y cómo ellos son.

La mejor pareja se va constituyendo a medida que van conviviendo y experimentando lo feo, lo bonito, que se enfrenta lo peor, la prosperidad.  Hay familias que se destruyen por la prosperidad.  Otras que se destruyen por la pobreza.  Pero hay familias que han superado ambas y han seguido unidos.  Hay parejas que se han destruido por una infidelidad.  Pero hay parejas que se han perdonado y nunca más se presentó ese demonio ahí.  Pero hay otros que se han roto por esa infidelidad.  Todo depende de que tan crecida esté la pareja.    Hay cosas que sencillamente las podrían superar juntos, pero otras cosas que definitivamente no lo hacen porque todo va en el crecimiento.

En la familia a veces se pierden cosas y la unidad nos ayuda a superar lo que perdemos.  En la familia se vive por meses a veces por riesgo de que vayamos a perder algo, y todos juntos pueden superar eso.  La familia, es mucho más que una casa propia o que una casa bien amueblada.  Un hogar está formado normal idealmente por un padre y una madre que son pareja y que tienen hijos.

Un hogar lamentablemente en nuestro tiempo está formado por una valiente cuidando sus hijos, porque su esposo, rompió su voto.  Y con muy pocas excepciones, un hogar hoy está formado por un varón que es la gallina de los pollitos que una mujer inconsciente dejó abandonados.  Estos son los tipos de familia que hoy, tenemos.  La ideal es, el papá, la mamá y los niños.  Pero cuando no está el papá, igual, nosotros necesitamos ser una familia.  La familia forma la sociedad.  La sociedad es formada, no en las escuelas;  sino en su casa y en la mía.

Si allá afuera hay adictos, fornicarios, homicidas, ladrones; fueron formados en nuestro núcleo familiar.  Si usted critica su país o el mundo por ello; fueron formados en nuestra casa.

Entonces cuando hablamos de restauración y de prosperidad, hablamos de esfuerzo e intento de Dios de hacer pacto con el hombre y con la mujer, para que volvamos a poner la familia en la posición enderezada que le toca; llevándola a través de una ardua disciplina, a la que la familia nunca ha estado acostumbrada, pero con la promesa, de que se quebrará toda esa resistencia inicial, se enderezará y Dios le dará todo lo que él se comprometió a darle a una familia.   De tal manera que la familia entrará en niveles importantes de prosperidad, que no tienen que ver al principio con dinero, sino con armonía y con estabilidad.

La juventud de hoy es una juventud sin identidad;   porque el padre de la mayoría de las familias abdicó de su responsabilidad de marcarlos con una identidad.  Por esa razón les vemos luciendo cada día algo diferente, si les es posible ojalá con la marca por fuera para que vean que en aquella prenda que lleva puesta, va algo de un precio alto, porque necesita que la gente le conceda un valor que él no sabe que ya tiene; porque no tiene identidad.

Esas son las personas que andan como la abejita de flor en flor, hoy andan con éste, mañana con aquel, pasado mañana con el otro, porque necesitan saber que son queridas o que son populares o llamativas y que le importa a alguien.  Esas son las infidelidades que se dan hoy con chiquillas en las familias; una juventud sin identidad.  Porque el padre no hizo lo que tenía que hacer con sus hijos.

Solo el padre, no a la madre, se le entrega el poder para asignarle el valor a cada hijo que tiene.  La mamá le da ternura, cariño, le enseña cómo amar, y cómo recibir el amor de otros.  El papá les da sentido de responsabilidad y les da identidad.

Entonces el padre asume una responsabilidad que nunca se les dio.

“Yo voy a irme a ganar el pan con el sudor de la frente”; muy bíblico, “Vamos a dejar a los hijos en la casa solos, nos vamos a ir a trabajar, porque así podemos tener el último DVD, porque así podemos salir de vacaciones, porque así podemos comprarles a ellos los tenis caros”; entonces entran en ese convenio, salen y los hijos quedan solos.  Los alimenta la chupeta electrónica.  Donde la mayoría de los programas que ven en televisión, a pesar de que la censura dice que son para toda la familia; no lo son.  Aparte de esto, estos hijos se desarrollan con un vacío tan grande, que andan buscando lo que no se les ha perdido, y no saben exactamente qué es lo que necesitan.  No importa si van a buscar la droga o el sexo ilícito o cualquier tipo de diversión y luego descansan todo un día porque están cansados y el cuerpo no aguanta, pero al día siguiente siguen en lo mismo.  Andan buscando algo porque son vasos vacíos.  Y también son vasos sueltos en la vida, sin propósito y sin destino.  Son incapaces de pensar en el futuro y de proyectarse hacia algo estable.  Piensan que la vida es una piñata o una tómbola, donde algún día por un golpe de suerte van a tener dinero y no se esfuerzan y no luchan.  Son pésimos estudiantes. Eso es lo que tenemos.

¿Dónde cree que vaya la sociedad con este tipo de cosas?

Cuando yo era joven y oía a los adultos mayores decir, “qué va, ya nos los hacen como antes”; ahora como yo ya soy una adulta yo digo, “qué va, ya nos los hacen como antes”.

Pero por otro lado el Espíritu viene y habla y dice: “Me voy a mover en la juventud poderosamente, voy a hacer cosas grandes en sus vidas”; pero necesitamos que la juventud lo crea y entre en el proceso de dejar de ser un jorobado y enderezar su vida y poner la vista al frente; y saber que hay que hacerse responsable no importando la edad que tenga, del futuro que quiere y eso es hoy.

¿Quién les va a ayudar a ellos a que cambien de mente?

Usted padre, usted madre.  Por usted papá estamos orando cada día en este lugar, para que Dios nos conceda la gracia de ver aquí levantarse hombres verdaderos; piadosos y temerosos de Dios, que se dejan guiar por la palabra como estilo de vida y que marcan sus generaciones.  Estamos clamando por eso, porque la restauración de la familia los necesita a ustedes.

Efesios 3:14-15 “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra”

No importa lo que usted piense o lo que piensen los que están allá afuera; si usted les hiciera ahora una encuesta, la Biblia es la verdad.  No importa que vivamos en medio de una sociedad postmodernista donde no hay ninguna verdad absoluta; para nosotros la Biblia sigue siendo la verdad absoluta, no le falta nada y no hay que quitarle nada.

Dice la Palabra que toda familia le pertenece al Padre Dios.  Toda familia toma nombre en el Padre que está en los cielos.

Toda familia le pertenece al Padre.  Por eso nosotros al orar por las almas perdidas, debemos de orar por las familias, para que sean salvas.  Orar por aquellas personas de nuestra familia que todavía no han tenido el gozo de entrar por la puerta de salvación que es Jesucristo.

Dice la Palabra que toda la familia en los cielos y en la tierra le pertenece al Padre.  Y si son propiedad del Padre, tienen que obedecer a la voz del Padre que es también el autor de la familia.  La voz del Padre tiene voz para el padre, la madre y los hijos, para crear un núcleo social sano, y Dios quiere en este tiempo que  usted como líder de su casa se constituya delante de él, en un pacto eterno para hacerle bien a este país y a esta sociedad, empezando porque cambie su familia.

Depende de usted.

¿Qué clase de autoridad tiene usted?

Depende de usted, ejerza su autoridad. Así les proporcionará a sus hijos un futuro mejor.

Tal vez cuando ellos sientan que usted ejerce su autoridad se molesten, porque es la parte fea; la disciplina.  Pero ella hace que a través del tiempo venga la perfección.

Y si usted logra enderezar lo que está ahora fuera de derecho, estará garantizando la prosperidad viviendo para su casa y para los suyos.  De tal manera que a nosotros nos toca entrar con el Señor en este período de enderezar y restaurar a nuestra familia.

Dios se encarga de honrar a todos aquellos que inician un proceso de restauración.

Cuando el hijo pródigo se dispuso para regresar a la casa del padre, él traía la expectativa de garantizarse la comida segura, asi fuera el pan de un jornalero.  Pero Dios tenía una expectativa mayor y hoy la tiene también para cada familia que lea esto.

Él quiere devolverle todo lo que le quitó su lesión, su torcedura.  Y si usted entra por la puerta correcta que es la disciplina de Dios, déjeme decirle que la disciplina de Dios tiene un nombre para usted hoy y es;  verdadero arrepentimiento.

Una vida arrepentida es una vida que se ciñe a lo que Dios dice.

Muchas veces pedimos perdón a Dios para salir a hacer lo mismo que hacíamos y eso es falso arrepentimiento.  Pero cuando nos arrepentimos y empezamos a encaminar nuestros pasos por una vía diferente a la que teníamos ayer;  por dirección de Dios y de su Palabra, tenga por seguro que está viviendo usted una vida arrepentida.

Esa es una vida de restauración que se divide en dos partes;

Disciplina y devolución, restitución, prosperidad.

No hay familia más estable, que aquella que vive bajo la instrucción de Dios.

¿Quiere hacer de su familia, una familia de Dios?

Devuélvale a Dios ahora su familia.

Cada una de las familias son autoridades.

Haga un voto delante de Dios.

Pídale al Espiritu Santo de Dios que le ayude en su debilidad, le fortalezca, le de sabiduría y le brinde el carácter que requiere, para poder establecer lo Divino en sus casas, asegurando para sus generaciones, tiempos de bendición, que no se van, sino que se incrementan con el avance de los tiempos.

Para asegurar en sus generaciones futuras, que en tierra de caos; habrá luz, que en tierra de caos; habrá orden, que en tierra de inmoralidad, habrá moralidad; que en tierra de necesidad, habrá provisión.

Delante de Dios haga una promesa y dígale:

“Dios en este tiempo, yo asumo el compromiso y la responsabilidad de establecer tu Palabra y tus principios como estilo de vida en mi casa, de velar por ellos, de no distraerme, de no desviarme, de no apostatar del destino que quiero para mi familia.  De esta manera, serviré a mis hijos, a mis generaciones venideras, y a mi nación, produciendo gente temerosa de Dios con valores establecidos en su corazón, desde la Palabra de Dios.  Me comprometo y sello, en el Nombre de Jesús ese pacto.

Dios, te devuelvo mi familia lesionada, porque tú eres el Padre de quien toma nombre mi familia, y en el Nombre de Jesús, me constituyo en mayordomo o administrador de mi familia, mientras que tú eres su dueño. Ayúdame Señor a cumplirlo.”

 

CAPÍTULO III

“EL COMPROMISO DE DIOS ES CON SU DISEÑO ORIGINAL”

Todas las familias le pertenecen a Dios el Padre.

Él es el creador de la familia, nuestro inventor.

Dios tiene un plan específico para la familia y ese plan equivale a diseño.  Dios está comprometido con el diseño de él. Cuando usted y yo torcemos el diseño, Dios se aparta del compromiso.

Así que yo determino si quiero la bendición de Dios en mi familia.

¿Qué opina usted del perito arquitecto que nosotros conocemos como nuestro Dios, qué es el que hace el diseño perfecto y le pone la firma a ese diseño?

¿Se hará responsable si usted sigue al pie de la letra el diseño para la familia o no?

¿Sustentará entonces ese diseño en tiempos de temblor, de terremoto, de incendio; le pasará el fuego, le pasará el agua; y aquello permanecerá o no, si tiene la firma de aquel que lo avala?

Dios se compromete con bendecir el modelo que es suyo. Cualquier variante lo hace a él libre de toda responsabilidad.

¿Para qué existe entonces según la mente de Dios, una familia?

Una familia está diseñada por Dios para levantar líneas generacionales piadosas, que a su vez levanten en la tierra el nombre de Dios.

Tenemos que producir descendientes piadosos, que amen a Dios, que teman a Dios, que crean en él, que repitan sus enseñanzas en su propia vida, no solo con sus palabras; y de esa manera podamos llenar la tierra del nombre de Dios.

Ese nombre de Dios tiene que permanecer vigente por causa de nuestro testimonio, pero con un mundo que está cansado de palabras; necesita que les planteemos un estilo de vida.

Un modelo producido en la tierra es más elocuente que cualquier discurso.

¿Qué es más fácil entender de un libro que entender de lo que vemos todos los días?

¿Qué aprenden los niños?

Ellos aprenden a hablar lo que oyen todos los días, ellos no pueden dejar de repetir del modelo que están viendo.

Cuando usted determina que su familia viva de acuerdo al modelo, usted será un  modelo producido en la tierra, y la gente verá bajo que cánones vive su familia. Esa familia va a ir creciendo y esos descendientes suyos van a producir otros descendientes, que a su vez tendrán en su mente y en su corazón, el diseño. Porque el diseño al verlo, va a traer sobre nosotros un bagaje familiar de lo que se tiene que reproducir.

¿No es cierto que el mundo hoy se mueve mucho por tradición y que ellas se manejan y se mueven de manera automática?

Cuando nosotros vemos que el poder de la tradición es tan arrastrante, ¿No podríamos nosotros hacer del modelo bíblico una tradición? Y que como tradición de familia las personas que tenemos como hijos, vivan como nosotros, porque nosotros vivimos como  vivían nuestros padres,  y que así también nuestros nietos lleguen a vivir como nosotros, porque ellos dicen que así vivían nuestros abuelos.

Es justamente eso de lo que habla Pablo a Timoteo cuando ya es un hombre adulto, llevando adelante temporalmente una iglesia: “Yo apruebo esa fe y me recuerdo de esa fe tuya, de esa fe que no es fingida”

¡Cómo hay fe fingida!

Fingida es pretender que soy un hijo de Dios pero no lo soy en esencia.

Es fabricarme un vestido pero ser pura fachada.  Es no vivir la doctrina, es conocerla pero no vivirla.

Y él dice: “Yo me acuerdo de la fe tuya Timoteo, me acuerdo de tu fe porque es una fe no fingida, y me acuerdo que ella estaba en tu abuela y que también estaba en tu madre”.

Ahí estamos viendo pasar tres generaciones que fueron impactadas en donde la tradición no era una tradición maligna, era una tradición de la fe.

Tres generaciones son muchos años, cada generación de cuarenta años, suman ciento veinte años. Abuela, mamá y Timoteo.

¿Para qué según Dios, está la familia en la tierra?

La familia existe para producir y levantar una generación piadosa.

¿Qué significa una generación piadosa?

Una generación que cree a Dios, teme a Dios, le obedece y vive como a Dios le agrada.  Vive para agradar a Dios.

La iglesia se ha acostumbrado a vivir de cierta manera en toda la semana, y de venir a la iglesia el domingo con un vestido de cristianismo. Pero cuando ya empieza la semana nuevamente, entra el trajín de escuela, de universidad, de trabajo o la problemática que diariamente hay que enfrentar o todos los líos que se presentan; no respondemos a ese estilo de vida, con un estilo de vida emanado de la Sagrada Escritura. Y queremos que Dios nos bendiga por el simple hecho de que venimos el domingo a la iglesia.

No puede ser.

Porque hemos comprometido el diseño original. Y al hacer las cosas con ciertos ajustes, pues Dios ya se ha apartado de la obligación que tenía de cubrir, proteger y bendecir el modelo suyo, porque es inexistente en nuestra vida.

Si hay modelos vivos en la tierra, que creen en Dios, que se sienten orgullosos de creer en El, que se glorían sobremanera de llamarse el pueblo de Dios; ¿creen ustedes que no levantará eso el Nombre de Dios? Nosotros no necesitamos marquesinas para que el Nombre de Dios se levante.  Necesitamos modelos vivos en la tierra para que la gente sepa, Dios sí sé cómo hace vivir a la gente, porque hay mucha gente que vive como Dios.

Se trata de una envestidura, un estilo de vida, un modelo diferente y además en contra del modelo de vida predominante en la época en la que vivimos; para manifestarle al mundo que en medio de las tinieblas, maldad y rebelión; hay un pueblo que tiene la capacidad en Dios de vivir en obediencia, santidad, pureza y que además está orgulloso de la verdad que Dios le ha enseñado y seguro de que esa es la verdad absoluta única, aún en un tiempo llamado postmodernismo, donde las verdades absolutas ya  el ser humano, en su humanismo las abolió.

Para nosotros Dios es verdad absoluta hoy, eso nos hace sobrevivientes a una cultura caída.

Para nosotros su Palabra, seguirá siendo, aquella de la que Jesús dijo y el profeta Isaías dijo y Pedro después remarcó diciendo: “Secase la hierba, marchitase la flor, más la Palabra de Dios permanece para siempre”; para nosotros esa es una verdad.

¿Usted podría, a pesar de todos los discursos contrarios que escucha, llegar a creer que la Palabra de Dios no se cumplirá?

¿Que la Palabra de Dios si es falible?

¿Que la Palabra de Dios no se ajusta para el tiempo actual?

¿Podría usted llegar a creer esto?

¿Que la Palabra de Dios como una computadora de hace quince años ya se volvió obsoleta?

¿Podría usted creer y llegar a creer, oyendo todos los discursos contrarios, que la Palabra es eso?

¿O para usted la Palabra es Eterna, sigue siendo verdad, indiscutible e infalible?

Déjeme decirle que usted es un sobreviviente de una cultura caída.  Usted superó el modernismo y Dios se mantuvo vivo en usted.

Usted está ahora atravesando el postmodernismo y Dios sigue vivo en usted; aunque todo lo niegue.

Usted es un sobreviviente porque continúa creyendo en Dios, en una cultura, un gobierno y religión que es anidios.

Ahora que ya estamos  tan definidos, ¿por qué no mostrar nuestra identidad al mundo?

Ya que estamos tan definidos de que Dios es Dios y no está equivocado, que todo lo demás puede ser modificado, pero no la verdad de Dios;  que todo puede pasar, pero no Dios y lo que él ha dicho, ya que estamos tan ubicados en la vida; ¿por qué no producir modelos vivos?  A eso nos ha llamado el Señor.

Producir modelo vivo tiene una finalidad evangelística, tiene una finalidad penetrante en medio de nuestras sociedades, porque todas ellas bajo engaño pueden ser atraídas y salvadas, pero tambien tienen fines personales y tienen intereses creados.  Cualquier hijo de Dios, que cree que El es absoluto, y que su verdad es Eterna y absoluta, y que lo único que no cambia es Dios y Su Palabra; cualquier persona así,  debe de vivir en bendición.

Repítase esto constantemente: “Si construyo el diseño sin variables, Dios está comprometido con bendecirme, en todas las áreas de mi vida”

Reflexione en esto,

¿En el área económica sigue usted el diseño Divino?

Ofrenda y diezmo son lo mínimo, es la forma en que ve el dinero, la forma en que lo gana, lo invierte y lo gasta.  Es todo lo que tiene que ver con dinero.  Busque el diseño, y si le cuesta buscar en toda la Biblia, busque a los estudiosos que le pueden señalar cuál es.

¿Está el diseño bíblico en su hogar, en su maternidad, paternidad, en su pareja?

Si es así durará por siempre.  El matrimonio es irrompible.

Aunque se diga que el índice de divorcios es tal, y que toda la gente solo desea divorciarse y no casarse. Y los que están solteros quieren juntarse pero no casarse; por tanto divorcio.

¿Todo esto que acontece hace nulo el matrimonio?

No lo hace nulo, sigue siendo un diseño de Dios.  Y los matrimonios que persisten y perseveran hasta el final, lo harán con calidad de vida matrimonial porque siguieron el modelo de Dios y él se comprometió con mantenerlos unidos.

Dios habla de un matrimonio que se va estrechando, que se va fundiendo un corazón en otro, que llega a vencer hasta el amor de la madre.

Una familia puede tener tropiezos, ya no hablo de matrimonios; pero si tiene implementado el modelo bíblico, se levanta.

“Siete veces cae el justo y el Señor los levantará”.  Dios está en el negocio de levantar y no de aplastar.  Dios aplasta al rebelde pero nunca al arrepentido.

II Samuel 6:1

“David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, treinta mil.  Y se levantó David y partió de Baala de Judá con todo el pueblo que tenía consigo, para hacer pasar de allí el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines”

Dice la Palabra aquí que se iba a producir como un desfile, la intención era llevar el arca de un lugar a otro; por causa de que el arca produce un efecto importante dondequiera que esté, un efecto profundo.

¿Qué significa el arca?

El Arca de Jehová representa y representará siempre la Presencia de Dios.

Iba a ser movilizado de una casa donde estaba e iba a ser conducida a donde se estaba estableciendo el gobierno del Rey David en ese momento.

¿Con qué propósito quería el Rey David que Dios estuviera donde su trono estaba?

Él quería efectos de tipo espiritual sobre la política de su nación.

Quería que los justos gobernaran y las familias no gimieran de opresión.

Quería que en un tiempo donde toda la gente de alrededor; (naciones extranjeras), tenían una mentalidad bélica y estaban como parte de sus características, el levantar guerra para extender su dominio; fueran protegidos por un Poder Sobrenatural todos aquellos ciudadanos de Israel.

¡Qué cabeza y qué visión puede llegar a tener alguien que teme a Dios con todo su corazón!

David dijo: “No es suficiente que yo sea rey y que tenga el mando de todas las cosas;  no es suficiente tampoco que con una palabra y con mi cetro extendido yo determine los destinos de esta nación.  Lo que es necesario es que éste que los dirige, sea dirigido por alguien que no se equivoca.  Voy a traer de donde esté, la Presencia de Dios a donde yo estoy, para asegurarme que no habrá fallo ni habrá error, y que el resultado final será garantizado.  Es bueno para toda la ciudadanía de Israel, bueno para cada familia y bueno para proteger el patrimonio nacional”.

¿Es actual o no la Biblia?

Contextualícela y siéntase orgulloso de saber que usted tiene en la mano, el texto que la gente anhela escribir.  Los sabios de las naciones anhelan escribir un texto tan pleno de sabiduría y con cien por ciento de garantía, pero no saben que ya está escrito y patentado además, por el Dios que hizo los cielos y la tierra, por el Dios que se convirtió en Palabra y luego la pasó a papel.

Yo admiro a Dios profundamente, él es mi héroe.

Tenemos gente de gobierno, son los padres y las madres.

Es gente que trabaja en lo propio, que trabaja con una rectoría o gerencia en su propia oficina.

Cualquiera que tiene una esfera de autoridad sobre otros, es gente de autoridad.  Y esa gente necesita entender que de donde sea, hay que ir a traer el Arca de Dios y hay que introducirla al lugar donde se mueve; para darle una garantía del cien por cien, a un buen resultado final. Eso es comprometernos con el diseño, involucrarnos en la construcción de ese diseño.  Eso es lo que usted ha oído y debe entender que significa traer el Reino del Cielo a la tierra.

Antes de traerlo a un país hay que traerlo a una ciudad.

Antes de traerlo a una ciudad tiene que venir a la iglesia local.

Antes de venir a la iglesia local tiene que estar establecido en las familias. Y antes de estar establecido en las familias necesita estar establecido en el corazón del líder.

Todos aquellos que tienen un puesto en este lugar de autoridad como los que acabo de mencionar, necesitan hacer un desfile dramático.

Deben decir: “Señor a partir de hoy, traslado de donde esté, voy a trasladarlo de mi iglesia local o de mi Biblia que tengo abierta en el salmo 91 al pie de mi cama.  Voy a trasladarlo de mis labios que repiten de memoria los versículos que he aprendido desde la escuela dominical, voy a trasladarlo al centro mismo de mi corazón y de mi espíritu; voy a hacer un pacto con Su Presencia y lo voy a sellar con mi sangre; porque todo pacto verdaderamente serio se sella con sangre”.

Por eso Jesucristo vino a la tierra y selló con sangre en la cruz del calvario el nuevo pacto.  Cuando él dijo: “Beban de esta copa, beban porque en esta copa está el emblema de mi próximo pacto, es un pacto de sangre con el que hago alianza.

¿Qué significa para usted y para mí la sangre?

Significa mi vida.  La sangre es vida.

Cuando la sangre falta, entonces usted entregó su vida, no puede seguir viviendo.

El pacto que usted tiene que hacer con Dios, tiene que ser defendido con su sangre, con su vida.  Y Dios se encargará que usted al final no sea avergonzado.

Piense en resultados no presentes, piense en resultados finales.

Al final, Dios le va a poner la corona de laureles.

Al final usted será quien ría.  Al final.  Y por favor no se vaya tan al final, que usted sea ve con alitas y con aureolas en el cielo, no; es al final aquí.  Dios nunca se llevó a alguien sin antes haberle manifestado a través de sus propias manos, su Poder, su Misericordia y Su Provisión.

Haga el traslado pronto a su casa.

El primero de los desfiles no resultó.

¿Cuál es la implicación contemporánea de construir un carro nuevo, sobre el cual montar la Presencia de Dios?

Porque mucha gente le ha dicho: “Ven Señor aquí, ésta silla nadie más la usa, aquí se sienta el Señor”

Dios no cabalga sobre algo fuera de su diseño.

Ante la pregunta de David: ¿“Señor cómo puedo hacer para que tu Presencia venga a  mi ciudad?

Cada uno de nosotros debe de anhelar y no tomar con ligereza su reflexión.  Esto no es para gente emocional que hoy oye y tiembla, pero mañana sigue haciendo como le enseña la tradición o como le enseña este mundo.

Esto es para gente comprometida que cree en Dios por encima de todo lo que se está moviendo y lo que está viendo.

Gente que sabe que Dios le dará un resultado final, positivo siempre.  Al final veremos reflejada la victoria sobre nosotros.

¿De dónde vino entonces la pregunta de David?

Dice la Palabra que cuando David estaba con aquel dolor de cómo terminó aquel primer intento, y le preguntó nuevamente: ¿“Señor cómo puedo hacer para que tu Presencia venga a  mi ciudad?

Fue porque algunos del reino vinieron a David: ¿“Señor, se acuerda dónde dejaron en el primer desfile, el arca?”

“Sí me acuerdo, en la casa de Obed Edom”

“Queremos decirle que hace tres meses el arca se encuentra en la casa de Obed Edom y la bendición ahí no para”

¿No es cierto que ya hayamos tenido nuestros intentos de traer la Presencia de Dios a nuestra casa?

¿No es cierto que haya habido dolor, lágrimas y pérdidas?

Devuélvase de su diseño, devuélvase de todas las enmiendas que usted le hizo al diseño que usted conoce.

La primera forma de bendición, tipo Obed Edom que va a venir a una vida y a una casa es; que usted se devuelva. Cuando se devuelve al diseño correcto, esto se llama; restauración.

Llega un momento en que la restauración termina su primera fase.

Y su segunda fase es, devolución.

El pueblo de Dios es el pueblo que tiene la mayor garantía sobre el planeta.  Porque es el mismo Dios el que dice, que todo lo que usted perdió por su mala cabeza, nos será devuelto y con creces.

Si usted quiere se desalienta ante los resultados presentes, pero si usted quiere se anima ante los resultados finales.

Haga ante el Señor ahora mismo, un discurso y una plática con él:

“Muchas gracias Señor porque podemos devolvernos, porque nos diste tiempo, por danos Luz;  ahora te pedimos que nos des fuerzas, determinación, poder de decisión y habilidad para decidir correctamente.

Gracias por tu Espíritu Santo morando en nosotros que nos da la Fuerza, esa fuerza que en el Nombre de Jesucristo activamos dentro de nuestro ser, para tomar decisiones importantes y no buenos propósitos trillados  y tradicionales.

Señor todo lo que hemos estado alejados de tu bendición, nos devolveremos mi Amado, de tal manera que nos acerquemos.

Señor ya no demandaremos que tú vengas a nosotros, porque ahora entendemos,  que somos nosotros los que debemos retornar a ti.  Aunque parezca contradictorio para nuestro orgullo personal, ya no diremos:”sigamos adelante”, porque quizá la voz que nos dice: “Este es el buen camino, andad por él”, está detrás de nuestras espaldas, mostrándonos hasta que punto nos habíamos desviado.

Padre, reiteramos que nuestra familia te pertenece a ti porque tu eres su creador, que el diseño exclusivo te pertenece a ti, Señor, porque él nos da una garantía del cien por cien, de un resultado final correcto.

Te damos gracias Eterno Dios, porque nos conduces momento a momento a traves de tu Palabra, gracias porque la tenemos a mano, gracias porque hemos ido desarrollando alguna fe en ella, una fe que entendemos debe de crecer.

Te bendecimos Señor, por la oportunidad que nos estás brindando de ver florecer nuestras familias. ¡Oh Dios Eterno!, Tú nos ayudarás a rediseñar de acuerdo a tu Palabra y tú también serás nuestro ayudador en levantar esa estructura en esta tierra, para que todos aquellos que han perdido la fe y la esperanza en la familia y el matrimonio, puedan Señor, tornar sus ojos a modelos que están vivos y que no son teóricos; sino que son prácticos y funcionales, que son permanentes, de calidad y de enriquecimiento para cada uno de sus miembros.

Queremos devolvernos para traer la bendición sobre nuestras casas.

Gracias te damos por tu manto de amor, ayúdanos Dios a sostener en alto el valor de pagar con nuestra sangre, con nuestro vivir diario, con nuestro esfuerzo diario, con nuestra determinación que es férrea; para que tu bendición norme nuestras vidas.

Sea una constante en nuestra existencia, y para que los próximos años sean parte de los años de devolución en nuestra vida!”

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